Jesús siempre denunció el oportunismo

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Para esta época en la ciudad de las murallas se ha desatado la primicia del
oportunismo que consiste en la búsqueda de privilegios a cambio de sacrificar los
principios siendo un peligro permanente para las personas, los movimientos
sociales y los partidos políticos, en el desespero por llegar a las atípicas de
Cartagena y a los cuerpos colegiados. La denuncia del oportunismo, que
caracterizaba la conducta de los fariseos, fue una de las tareas ideológicas que
Jesús y su Movimiento emprendieron con mayor energía. Es por esta razón que
Jesús desenmascaró con mucha dureza la hipocresía y doble moralidad de esos
grupos.

Por eso todos debemos aportar en educar a la población enferma en el rechazo a
este tipo de prácticas de los fariseos, que únicamente benefician a los sectores
dominantes y que confunden a la población provocando la desmovilización social.
Los sectores populares desconfían de los políticos debido precisamente a la
brecha existente entre lo que predican y lo que practican. Jesús condenó
fuertemente este divorcio entre la palabra y la vida. Por eso recomiendo a mis
lectores, que hay que relacionarse con esos fariseos, e incluso obedecerles, pero
les advierto con mucha precisión: no sigan su ejemplo, porque ellos dicen una
cosa y hacen otra. Atan cargas tan pesadas que es imposible soportarlas, y las
echan sobre los hombros de los demás, mientras que ellos mismos no quieren
tocarlas ni siquiera con un dedo, lo grave es que a estas alturas de la vida, todos
dicen creer a DIOS y seguir su mandato, los ve ofreciendo votos y asistiendo a las
iglesias para que le vaya bien en la contienda electoral; cuando en la práctica son
las peores plagas que padecemos con estos políticos oportunistas, embusteros,
no tienen ninguna trayectoria como militantes o luchadores sociales de un partido
o movimiento político, pero gracias a sus parientes, amigos, financistas,
compadres o a sus amantes, reciben una candidatura para pelear por algún cargo
de elección popular, y pasan a integrar los cuerpos colegiados, sin ningún mérito,
ninguna preparación, ningún conocimiento en la materia legislativa. Lo peor es que
sin la más remota idea de la responsabilidad que tienen ante el pueblo, porque no
son temerosos de DIOS, ante la nación y ante la historia. Episodios como estos
nos recuerdan a Calígula, quien nombró como senador y cónsul a su caballo. Qué
grave es y ha sido que tengamos representantes populares que no conocen el
mensaje que JESUS dejo como ejemplo de imitación por cada uno de nosotros,
porque no tienen un proyecto definido de nación, y que además son unos
ignorantes de las luchas y programas de ciudad, por el contrario apenas llegan al

poder los intereses personales salen a relucir, por su perversión, abandonan a su
partido, se ponen la chaqueta de otro movimiento político que les vendió su aval,
traicionando su ideología, principios partidistas y a quienes le dieron su confianza.
Pero los peores, los más abyectos, los más despreciables, son aquellos políticos
que reniegan de su partido, muchos de ellos actúan como los fariseos, porque sus
actos no son consecuentes con sus palabras. Se quedan callados, se esconden,
el temor los domina, no se atreven a denunciar el pecado social: la injusticia, la
pobreza, la exclusión. Se vuelven cómplices de estructuras y prácticas de
dominación. O como explica usted que el jefe del partido CAMBIO RADICAL,
partido cuestionados en los múltiples casos de corrupción con la gran mayoría de
sus miembros salpicados, cambie de partido y aspire a recibir la bendición del
pueblo Colombiano en la más alta posición. Y ellos saben que Jesús les
reprocha, pero lo hacen para demostrar poderío a la gente que deposito la
confianza en ellos, se convierten en un espectáculo artístico, en una función
teatral, en un show para agradar a los financistas. De esta forma, le rinden tributo
a los ídolos del poder y del dinero y rechazan a Jesús, pasándose la vida
actuando, desligados de la realidad; olvidándose con facilidad de la vida y del
sufrimiento de los pobres. Los poderosos siempre usan a los oportunistas para
lograr sus fines. Por eso, Jesús siempre denunció el oportunismo.