Qué bueno estar aquí en Cartagena en esta inauguración de cinco sedes simultaneas del SENA. Vamos a completar 53 en este gobierno, 53 sedes como esta o más grandes, que hemos venido construyendo.

Ustedes saben que yo he bautizado al SENA como la ‘joya de la corona’. Es la institución más querida por los colombianos y es más querida por los colombianos porque la función que cumple es una de las más importantes en cualquier sociedad, en cualquier país, como es la educación, la capacitación de los aprendices, de quienes quieren capacitarse para lograr un trabajo.

Por eso desde el comienzo, desde hace ocho años, dijimos el SENA tenemos que colocar un norte, ponerlo a funcionar de forma más efectiva y que sea más eficaz en el cumplimiento de sus objetivos Y lo hemos logrado.

¿Por qué lo hemos logrado? Porque hemos combinado varias estrategias y varias políticas.

Primero hacer del SENA una institución en la que la capacitación sea más pertinente, para que los empresarios y el sector productivo se beneficien más del trabajo del SENA.

Entonces iniciamos una conversación muy fluida con los empresarios, preguntándoles qué tipo de capacitación necesitan en dos años, en tres años. Empresas que iban a venir por primera vez a Colombia les preguntábamos bueno, Sab viene y qué tipo de trabajo va a ofrecer para ofrecerles los trabajadores que cumplan con ese trabajo.

Y eso ha sido muy productivo por que miren estas cifras.

El SENA tenía una proporción del 25 por ciento, uno de cada cuatro aprendices que salía del SENA encontraba un buen empleo. Uno de cada cuatro.

Gracias a esta política de pertinencia, hoy tres de cada cuatro aprendices encuentran un trabajo, y un trabajo formal, apenas salen del SENA. Y era simplemente usar la lógica, sentido común. Es capacitar para lo que se va a necesitar. Y eso ha tenido mucho éxito.

Ahora, hemos venido también aumentando en forma considerable el número de aprendices.

Lo recibimos con cerca de 940 mil. ¿Cuántos, Alfonso (Prada)?

Hoy hay un millón 300 mil. O sea, aumentamos en un porcentaje muy importante el número.

¿Y cómo logramos eso?

Precisamente haciendo lo que estamos haciendo en materia de infraestructura. Ampliar la capacidad, construir sedes como esta, como las que hemos venido inaugurando. Y las que va a inaugurar el próximo gobierno, porque al próximo Gobierno le va a corresponder inaugurar por ahí unas once sedes del SENA que no están todavía terminadas, entre ellas la de su ciudad natal, allá en Cúcuta, director del SENA (José Antonio Lizarazo), pero que ya va en marcha.

Entonces mejor infraestructura, más pertinencia y más capacidad. Y eso ha colocado al SENA en una posición privilegiada dentro del contexto internacional.

Porque aquí vienen de otros países a decir ¿cómo es que ustedes están haciendo para capacitar para esa capacitación técnica y tecnológica a través del SENA? Porque se han dado cuenta que el SENA funciona y funciona muy bien.

Y por eso es que en todas las encuestas el SENA aparece como la institución más apreciada por los colombianos.

Tiene además algo muy importante que impacta directamente el trabajo, el empleo, que es lo que en últimas queremos. Generar, más empleo. Y es el emprendimiento.

Los colombianos tenemos también un talento nato. Somos emprendedores. Pero necesitamos simplemente ayudarles, darles el empujoncito. Y eso el SENA lo está haciendo con muchísimo éxito.

Y ya hay cerca de 4.640 empresas que están hoy operando gracias a que les dimos el primer empujoncito a través del SENA.

También el SENA está haciendo algo muy importante. Muchas veces esos negocios lo que necesitan es un capital inicial, plata para instalarse.

El SENA les está dando esa plata. Y cuando la empresa comienza a operar, muchas veces lo que hace es condonarle la deuda para que sigan con éxito las empresas.

Se han presentado, se han condonado 927 ideas de negocios. O sea, 927 emprendedores son hoy dueños de sus negocios.

También le hemos dado mucha importancia a la investigación. Es impresionante cuando uno va a ciertos centros del SENA, ve unas instalaciones donde están capacitándose en nanotecnología. Son cosas realmente sofisticadas, investigando procesos. Y eso genera una cultura muy conveniente para capacitarse y para educar.

Todas las universidades buenas del mundo tienen un centro de investigación. Pues el SENA, que es en cierta forma una universidad, también está desarrollando esa cultura de la investigación. En la robótica, en la biotecnología, en esas actividades que son las actividades del futuro, porque la revolución de la biotecnología nos va a cambiar la vida a todos nosotros, mucho más rápido de lo que pensamos y con mucha más profundidad que cualquier otra revolución hasta hora se ha dado en el planeta.

La revolución industrial, que cambió la vida de mucha gente; la revolución de la información, todo eso se va a quedar, como dicen popularmente, en pañales frente al impacto de la revolución en biotecnología que está comenzando hasta hora, está viviendo un impacto muy importante en la vida cotidiana de todos los seres humanos.

Y nosotros en Colombia tenemos una ventaja, porque somos el país más rico en biodiversidad por kilómetro cuadrado. No hay país en el mundo que tenga más biodiversidad que nosotros.

Entonces, si tenemos esa biodiversidad y logramos desarrollar una capacidad para la biotecnología, eso para el futuro de Colombia va a ser muy importante.

Y ya estamos capacitando gente, pensando en eso hacia el futuro. Eso también hay que abonárselo al SENA, que ha sido visionario y está pensando a largo plazo como lo hacen los asiáticos y por eso son tan exitosos.

Ahora, también importante es cuánto empleo genera, cuántos empleos se han conseguido. Más de dos millones de personas se han venido colocando gracias a la Agencia Pública de Empleo.

Y algo que yo quiero aprovechar para decir con todo el respeto y con toda la contundencia.

Una antigua directora del SENA, cuando el doctor Alfonso Prada salió de la dirección del SENA, la nombramos –inclusive por recomendación del propio doctor Prada; a mí me pareció muy bien, porque era una niña muy competente y muy bien intencionada y la pusimos– el puesto le quedó grande. Así de sencillo.

Le quedó grande. Y nos tocó removerla, porque eso sucede, que a veces alguien no es bueno para unas cosas y es bueno para otras.

Pues esta niña se fue muy resentida y entonces comenzó a darle a una emisora una serie de informaciones, que nada tenían que ver con la realidad, de corrupción, de robos.

Y ante eso, yo le dije al doctor Prada, y le dije al director del SENA, hágame el favor, y le pedí a los organismos de control me investigan absolutamente todos los contratos que se han hecho en el SENA durante mi Gobierno.

Y sobre todo los que esta niña está señalando. Y le dije a la Contraloría y le dije a la Procuraduría y le dije a la Fiscalía. E hicieron la investigación. Hicieron la investigación ¿y qué encontraron?

Nada. No solo no encontraron nada, sino que la Contraloría, feneció las cuentas del SENA por primera vez en muchísimos años. Feneció las cuentas el año pasado y dio concepto favorable sobre la ejecución de administración de los recursos.

31 pronunciamientos de los órganos de control ratifican que los dineros del SENA se han cuidado sagradamente.

Y hay una demostración palpable de eso. Cuando no hay confianza en la forma como se abren las licitaciones, muy pocos proponentes se presentan, porque para qué me voy a presentar si eso ya está amañado.

Cuando hay un número alto de proponentes quiere decir que hay confianza en la forma como se adjudican los contratos.

Pues bien, en el SENA el promedio de personas que participan en cada licitación es de 23 proponentes. Esto es una demostración que los que quieren competir por esos contratos tienen confianza en la forma como se adjudica.

O sea que ojalá –porque le hicieron daño al SENA y esta institución es demasiado importante, demasiado bonita–, ojala que mi querido amigo Julio Sánchez diga lo que la Fiscalía, Procuraduría y lo que la Contraloría encontraron. Que no encontraron nada. Porque yo creo que, antes de irme, el buen nombre del SENA debe de prevalecer.

Por otro lado, esta sede que estamos hoy inaugurando es la Escuela de Hotelería y Gastronomía Casa del Marqués. Como ustedes ven es una arquitectura colonial, es patrimonio cultural. Pertenecía a don Domingo de Miranda, quien tenía título nobiliario español de Marqués del Premio Real. De ahí el nombre.

Cartagena, querida Alcaldesa y Bolívar, querido Gobernador, merecían está sede.

Y además porque el primer director del SENA fue un cartagenero, Rodolfo Martínez Tono, fundó el SENA y falleció –recuerdo– en el año 2015. Pero en esta casa, aquí en esta casa en el año 2012 le rindieron un gran homenaje y un merecido homenaje.

Y esto es un gran apoyo que le damos a una industria que una a estar cada vez mejor.

Si hay una industria que tiene futuro en Colombia y en el mundo, pero sobre todo en Colombia, es el turismo. El turismo y la hotelería ya están disparados pero van a crecer aún más.

Y es una industria yo digo con la demanda garantizada, porque todos nosotros nos estamos envejeciendo y en la medida en que nos envejecemos vamos adquiriendo ciertas inquietudes, ciertos gustos. Y uno de ellos es conocer, viajar.

Y Colombia está de moda. Miren no más lo que está sucediendo en CNN el programa de anoche, una hora le dedicaron a las maravillas de Colombia para el turismo internacional.

Anoche a las 8:00 de la noche le dedicaron una hora. Y ustedes ven CNN y en el mundo entero están hablando de Colombia como destino turístico. Inclusive están presentando unos comerciales. Pero no son comerciales, son informaciones sobre tres sitios y uno de ellos Cartagena.

Cartagena, aquí va venir más y más, más turismo y es algo que todos los países están queriendo atraer, porque el turismo es una industria sin chimeneas. O sea, no contamina. Genera un empleo bien pagado y genera muchas divisas.

El turismo tiene una importancia muy importante en la generación de las divisas el país.

Y esta sede va a aportar muchísimo a esta industria turística, porque está es entrenando a todo el personal para dar un buen servicio. En la hotelería, en el taller de cocina, centro de estética, panadería, cómo se arreglan las habitaciones de muy alto nivel, de alta calidad y también, por supuesto, restaurantes.

Costó, aquí invertimos cerca de 5 mil millones de peso, 4.800 y va a beneficiar a 55 mil aprendices cada año en formación titulada y complementaria.

Y no solamente para Cartagena, sino Pasacaballos, La Boquilla, Turbaco, Arjona, Clemencia, Santa Catalina y Turbaná.

De manera que, aquí les dejamos esta ‘joya de la corona’ con esta sede, que estoy seguro que va a representar muchísimo para Cartagena y para Bolívar.

Y aprovecho también para decirles a los cartageneros, está es tal vez es mi última visita como Presidente de la República a Cartagena. Con Cartagena yo tengo una relación muy especial.

Aquí, como lo he dicho muchas veces, me eduqué, una parte de mi educación allá en la Escuela Naval. Aquí me enseñaron a bailar, aquí tuve mi primer amor. Son cosas que uno nunca se olvida.

Y ese cariño, yo digo que la política, querido Juan (Gossain), el amor se demuestra con presupuesto, con billete.

Y por eso me complace mucho poder decir que jamás Cartagena había recibido tantos recursos del Gobierno Nacional, tantas inversiones. Dejamos: colegios, viviendas gratis, acueductos. Vamos a inaugurar enseguida –ahí sí como dicen– cipote viaducto. El de la Ciénaga.

Y todo lo que ustedes han visto, no quiero repetir. El aeropuerto, le invertimos a Transcaribe 264 mil millones de pesos.

Y, Pedrito Pereira, usted ha sido un gran apoyo para el Gobierno. Yo le agradezco mucho, porque sin el presupuesto que nos aprueban en el Congreso, pues esto no se puede hacer. Su apoyo allá desde la Comisión Primera también fue muy importante para que el Gobierno lograra todo lo que estamos haciendo.

Pero sobre todo a los cartageneros mil gracias. Mil gracias, porque tantos ratos de alegría, tantos momentos importantes de mi vida que he pasado en Cartagena.

No me perdí, Juan, no me perdí un solo festival de cine. Vine a los ocho festivales de cine, entre otras cosas, yo soy bastante aficionado al cine, que es una de las forma de transmitir el arte que a mí más me gustan.

Pero Cartagena siempre estará en mi corazón. Yo les agradezco muchísimo el apoyo que me han venido dando a través de estos ocho años.

Si en algo me equivoque, y estoy seguro que muchas equivocaciones cometí, pero me perdonan, pero lo hice de buena fe.

Pero ahí dejo varias semillitas sembradas aquí en Cartagena, que espero que crezcan, florezcan y le ayuden a Cartagena hacia el futuro.

Les agradezco mucho. Y que Dios los proteja.