Juan Millán es Julio en La Niña CUMPLIENDO SU SUEÑO DE SER ACTOR

404
????????????????????????????????????
????????????????????????????????????
????????????????????????????????????

En La niña Juan Millán, un bogotano de 24 años le da vida a Julio en La Niña, un guerrillero que busca a la protagonista para obtener la información que lo lleve a ocultas caletas. Proveniente de una familia humilde que le enseñó a superar obstáculos y a luchar por lo que quería.

Pero para comenzar a tener el reconocimiento que hoy recibe por su trabajo en esta producción, Juan vivió diferentes roles en su vida: fue mesero, mensajero, pintor y hasta ayudante de obra, oficio que hoy volvió a ejercer con las mejoras que realizó a su vivienda en el sur de Bogotá.

Luego de cursar primaria en Bogotá, pasó su adolescencia en Mesitas del Colegio al lado de su abuelo, Campo Elías, quien fue su figura paterna y gran amigo y cuya perdida aún lamenta, ya que no pudo verlo en televisión con su primer papel importante.

De regresó a Bogotá estudió Contaduría pública en la Uniagustiana, y pese a que le iba académicamente no visualizó su futuro entre números y balances. El siguiente semestre estaba en Perú estudiando gastronomía, aunque a su abuelo Campo Elías le dijo que estudiaba hotelería y turismo, pues también pensó en estudiar esa carrera.

Su vocación actoral la tomó en serio atendiendo el consejo de una de las señoras del club donde trabajaba que le dijo que serviría como actor ya que era un buen imitador. Así terminó en la escuela de Edgardo Román y evocó que de niño, mientras veía telenovelas, soñaba con actuar.

Lograr este sueño implicó una gran disciplina: estudiar de noche actuación, trabajar de mensajero de lunes a viernes y ser mesero los fines de semana. Cuando tuvo que estudiar de día tuvo con el respaldo de una tía a quien le contó la verdad. Su abuelo y su mamá se enterarían luego.

Juan terminó siendo el encargado de luces, sonido y demás menesteres tras escena en la academia de Edgardo cuando le comentó que pensaba retirarse por su difícil situación económica. El maestro no solo le dio trabajo, sino que le brindó media beca.

Su pasión por la actuación le sirvió como aliciente para seguir con más pruebas: días sin almuerzo, largas caminatas de la academia hasta su casa y casi no dormir cuando tuvo que volver a ser mesero. Con su grado llegó la presión familiar porque su situación no mejoraba. “Fue una época difícil, de mucha frustración, con presión familiar, participé en algunas obras, pero económicamente no daba para vivir”

Juan volvería a trabajar en construcción, mientras era parte de protocolo de eventos y se vinculaba con grupos de teatro. Todo cambió cuando lo invitaron a su primer casting. Al lado de su maestro Román lo preparó y le fue tan bien que audicionó varias veces, ya que lo contemplaron para el papel del protagonista masculino. Cuando supo que tenía el papel en la Niña lloró de emoción. La noche oscura había acabado. Hoy Juan es el hijo ilustre de Mesitas, el pueblo al que regresa cada vez que puede a compartir sobre sus sueños. Su carrera para interpretar nuevos personajes en producciones importantes hasta ahora comienza.

Califica la noticia

Permitida su reproducción total o parcial citando la fuente