Este viernes el jefe de Corea del Norte, Kim Jong-un, pidió el cese de las “brutales sanciones”, que venido imponiendo Estados Unidos a su nación las cuales según el dictador, “amenazan y obstaculizan el ejercicio por parte del pueblo de Corea de sus derechos humanos”.

Básicamente la petición realizada por la misión norcoreana en la Organización de Naciones Unidas (ONU), es que Washington no realice más sanciones contra el país asiático, ya que para ellos, el nuevo paquete de sanciones constituye una nueva forma de violación de los derechos humanos y un genocidio.

Durante su participación en una cumbre en Ginebra, la misión norcoreana indicó además que el régimen de sanciones amenaza y obstaculiza el ejercicio por parte del pueblo de Corea de sus derechos humanos en todos los sectores.

Sin embargo, a pesar de las sanciones impuestas por Estados Unidos, el pasado mes de septiembre, el Consejo de Seguridad de la ONU reforzó sus sanciones contra Pionyang, así como las prohibiciones a la exportación, la congelación de activos y la inhabilitación de viajar a varios funcionarios.


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