El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un “está decidido a completar el desarrollo de armas nucleares para fin de 2017 y no tiene intención de renunciar aunque se le ofrezcan grandes sumas de dinero”, dijo el diplomático de ese país, Thae Yong-ho, quien desertó y reapareció en Londres frente a los medios.

El exnúmero dos de la Embajada de Corea del Norte ante el Reino Unido aseguró, en su primera aparición pública desde que en julio escapó de Londres junto a su esposa y sus dos hijos, que “mientras Kim Jong-un permanezca en el poder, nunca abandonará las armas nucleares, incluso si le ofreciesen al país un billón o 10 billones de dólares a cambio”.

En declaraciones tomadas por la agencia de noticias surcoreana Yonhap, Thae sostuvo que el gobierno norcoreano “está acelerando el desarrollo de armas nucleares después de haber establecido un plan para completarlo en 2017”.

“Corea del Norte cree que Corea del Sur y Estados Unidos no podrán adoptar medidas este año para disuadir al país de que siga adelante con el desarrollo nuclear por sus procedimientos políticos internos”, agregó en referencia a la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y a la posible destitución de la presidenta surcoreana por un escándalo de corrupción.

“Es un momento propicio”, calificó ya que “ni Seúl ni Washington podrán adoptar acciones físicas ni militares para frenar el desarrollo nuclear norcoreano”. Además, el ex diplomático sostuvo que Corea del Norte “tratará de iniciar diálogos con las nuevas administraciones de Seúl y Washington como un Estado nuclear”.

“Luego el Congreso del partido único de mayo pasado, Kim hizo que el partido convirtiera en política de Estado el hecho de concluir el programa de desarrollo nuclear lo antes posible”, argumentó el ex diplomático desertor en la capital británica.

Experiencia internacional

Educado en el extranjero y con varios años de experiencia en embajadas, Thae, cuya deserción fue una de las de más resonantes desde que las dos Coreas iniciaron una guerra (1950-1953) que aún no tiene tratado de paz, tiene previsto unirse a un instituto de investigación surcoreano relacionado con la seguridad nacional, informó la agencia de noticias EFE.

Thae también remarcó que hizo “un juramento para desmantelar el régimen de Kim Jong-un y salvar al pueblo coreano del desastre nuclear que se aproxima”.

La llamada crisis nuclear norcoreana comenzó a fines de 2002 cuando el gobierno comunista, dirigido por Kim Jong-il, el padre del actual presidente, abandonó el tratado de No Proliferación Nuclear, reactivó su reactor de plutonio y echó a los inspectores nucleares de la la ONU.

Desde 2006, el país realizó cinco ensayos atómicos, incluyendo dos este año, uno en enero y otro en septiembre pasado, lo que le valió duras sanciones de la ONU como bloqueos comerciales y congelamiento de relaciones bilaterales.

Por su parte, Corea del Norte sostiene que necesita las armas nucleares para disuadir un posible ataque de Estados Unidos, que tiene apostado un ejército de 28.000 soldados en Corea del Sur.

A principios de diciembre pasado, tras las últimas sanciones internacionales, Kim defendió sus últimos ensayos atómicos como “pasos prácticos” para hacer frente a la “amenaza nuclear” y a las sanciones que aplican Estados Unidos y “otras fuerzas hostiles”.

“Muchos países, incluyendo todos los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, han realizado hasta la fecha miles de test nucleares y lanzamientos de misiles, pero el Consejo nunca ha hecho nada al respecto”, subrayó un comunicado oficial de la agencia de noticias norcoreana KCNA.