Kim Kardashian llega a París con nueva silueta

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Kim KardashianDicen que Kim Kardashian le plantó cara a la báscula hace mucho tiempo. Cuentan que, durante su segundo embarazo, la socialité llegó a engordar hasta 32 kilos que, ahora tan sólo unos meses después de haber dado a luz a su pequeño Saint West, ya serían cosa del pasado.

Por eso, después de seguir una estricta dieta que muchos medios llaman Atkins (una fórmula que algunos médicos no recomiendan para nada dado su drástica manea de acabar con los hidratos de carbono para sustituirlos por proteínas) Kim Kardashian ha hecho la maleta, se ha enfundado en su vestido más ceñido y ha comenzado sus vacaciones de verano en París junto a Kanye West.

Lo hace después de haber compartido una nueva foto a través de su cuenta de Instagram, donde luce su nueva figura post dieta en bañador y dice adiós a sus anteriores curvas que, después de los antojos del embarazo, se habían quedado a vivir en el cuerpo de la estadounidense.

Eso y después de, al parecer, haber tenido alguna ayudita extra para decir adiós a aquellas curvas que no deseaba tener ahora la hermana de Khloé Kardashian.

Según recogen en Vogue.es, algunos tabloides hablarían ya de la presencia del bisturí del doctor Simon Ourian, experto de confianza de Kim, que habría tenido un papel especial en este proceso. “Tras el primer embarazo de Kim, se habló incluso de 80.000 dólares invertidos en tratamientos estéticos como infiltraciones, terapias antiestrías y ultrasonidos quemagrasas en la zona abdominal”.

¿Habrá recurrido a esta estrategia ahora Kim?

Sea como fuere, la verdad es que la cifra que muestra en la actualidad la báscula cuando Kim se sube a ella es distinta a la que aparecía después del embarazo. Tal y como ella misma mostraba, el peso actual de la socialité estaría algo por encima de los 59 kilos.

Así es la dieta de Kim Kardashian

Siempre seguida por un especialista que controla qué es lo que pierde, cómo y cuándo, Kim habría recurrido a la famosa dieta Atkins que, según cuentan en E! consultando al nutricionista Colette Heimowitz, tiene como centro de todo la ingesta de proteínas.

Pollo, huevos, pescado o carnes, con algún que otro capricho. Como el queso, uno de los productos que más le gustan a Kim y que, en esta dieta, podría combinar con más de un plato.

Con la ayuda de ejercicios específicos para reducir la grasa en aquellas zonas que más lo necesita Kim y tonificar el resto, lo que sí tiene prohibido Kim es comer cosas como galletas, dulces, harinas blancas, arroz y azúcares. 

Una dieta de lo más completa, no exenta de polémica y críticas, que ha hecho que Kim diga adiós a los kilos de más que le dejó su segundo embarazo.

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