El amor no debe ser un anhelo desesperado, porque en el amor se debe respirar equilibrio y tranquilidad.

Suena el timbre del celular y me hace despertar, veo el sol asomarse por la ventana, los pájaros cantando en su serenata y yo aun en pijama.

¡Buenos días, mi Dios padre!

¡Buenos días a todo lo que me rodea!

No hay compañero con quien despertar, pero aun así me siento plena de comenzar el día, para disfrutar.

En esta modernidad de la vida las personas siguen teniendo el deseo principal de hallar una pareja que sea perfecta, la cercanía de los móviles y redes sociales les hace la facilidad de buscarlos, a través de los tiempos en los estudios realizados se ha descubierto que el mejor estado de la vida no es estar enamorados, si no estar tranquilos.
La plenitud empieza cuando una persona tiene su equilibrio interior, como dice un refrán; «nada sobra y nada falta»

La paz no está en el mundo externo, si no que hasta que hagamos la paz desde el interior con nosotros mismos, solo así entonces el amor podrá aparecer si lo desea recibirlo, aunque no es una necesidad que lo obligue aceptarlo, pero si es una elección de decidirlo.

Cuando enfocamos la necesidad de buscar un amor, perdemos el cuidado del interior y lo llenamos de vacíos y múltiples necesidades, haciéndonos a veces a elegir mal a compañeros en la vida amorosa, solo son relaciones efímeras que a veces nos hacen sentir el frío de la noche en soledad en la almohada, con sueños rotos y lágrimas en el rostro.

Algunas personas saltan de corazón en corazón, y solo se llenan de decepciones, amarguras y desencantos.

Ahora bien, tenemos dos opciones en la vida, para cambiar nuestra situación en la que uno pueda encontrarse. » Mirar hacia atrás o mirar hacia delante» porque la experiencia con la sabiduría nos puede ayudar a tomar el camino correcto. Recuerde que el interior, desde su ser interno, es ahí donde pone el orden de poder manejar las emociones para encontrar el equilibrio.

Qué bella es la tranquilidad.

Una persona tranquila sabe que no podrá evitar que se ausenten sus emociones, sin embargo, si puede ver desde otra perspectiva donde están los límites, y donde comienza su templanza, para que en la oscuridad le ayude alumbrar como una luz y así tener siempre su paz interior, para no dejar espacios vacíos con apegos desesperados o amores imposibles.

Porque en los lugares tranquilos la razón abunda, como dicen por ahí «El amor, por mucho que nos digan, no siempre lo justifica todo», pero a veces si implica abandonarnos a nosotros mismos, es el miedo a estar solos, por eso damos todo y nos formamos conceptos e ideas de que si tengo pareja cambiare para bien, o las penas se me curaran cuando encuentre al ser amado ideal, un clavo saca a otro clavo, y así con esas infinidades de ideas en la cabeza nos hacen confundir nuestra identidad, considerando a una persona en la perfección que no le corresponde con la realidad, llevándonos a una idea errónea sobre el amor. Cuando el amor es mucho más que ideas y conceptos.

Como lograr su paz en la tranquilidad interior.

En algún momento de su vida le va a llegar ese deseo de tenerlo, de sentirlo, y manifestarlo, será maravilloso, porque le va a favorecer en el crecimiento personal.
Lo primero que tiene que hacer, es alejar o evitar, analizando cuales son las relaciones en las que esta y que ya no le favorecen.

Dejar de ser víctimas, y tome usted la decisión del control esencial.

Ser felices, siéntase a gusto por ser quien es, por lo que tiene, y por lo que ha logrado, adaptándose a cada circunstancia que hay en su vida, para aprender a manejarlos, así cultivara nutriendo su amor propio que le ayudara a un gran equilibrio, y estará listo para lo que venga en su vida referente al amor.

Porque el amor no debe ser algo que llegue para rescatarlo, una persona tranquila y equilibrada ya no necesitara ser salvada, si no más bien ser amada.

El amor es un tesoro preciado que con una libertad debemos recibirlo, para cultivarlo y cuidarlo como un regalo del universo.

Por: Ana Alicia Lopez Calderon
Presidenta Mujeres Con Iniciativa

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