¿Te has fijado alguna vez en la barriguita que cuelga bajo las piernas de algunos gatos y se mueve cuando camina?

Hay personas que piensan que esta flacidez se puede deber a un sobrepeso en el felino, pero nada más lejos de la realidad. Se trata de la bolsa primordial, y es algo habitual en algunas razas de gato.

La bolsa o saco primordial suele aparece en la etapa adulta, como una especie de piel colgante, sin importar si el gato tiene o ha tenido sobrepeso. Te contamos todas las curiosidades sobre ella, para que tú también puedas identificarla en tu felino.

La bolsa primordial en los gatos es una herencia genética que se mantiene desde las primeras razas de gatos salvajes. Hoy en día no tiene una función clave, pero no deja de ser útil en algunas ocasiones.

  • Almacén de comida. Por su contenido en grasa, es una forma de almacenar energía en caso de que el felino tenga que enfrentarse a una larga temporada sin alimento.
  • Facilita el movimiento. Al ser una piel alargada, el gato se puede estirar más fácilmente, con un abdomen más elástico.
  • Protección. Esta capa extra de piel y grasa sirve de protección para el abdomen en caso de peleas con otros gatos o animales.

Diferencia entre una bolsa primordial y un gato con sobrepeso

La obesidad es un problema grave y creciente para los gatos domésticos, y es nuestra responsabilidad vigilar de cerca a nuestros gatos para asegurarnos de que no engorden demasiado. Para diferenciar entre una bolsa primordial inofensiva y las consecuencias de un gato obeso, podemos hacer lo siguiente:

La bolsa primordial es solo un colgajo de piel flojo y es posible que notes que se balancea de un lado a otro cuando un gato se dirige hacia ti. Está ubicado en la parte inferior del vientre, y si miras hacia abajo al gato, será difícil de ver.

El vientre del gato obeso tiene una forma más redonda, que no se mueve de lado a lado como lo hace la piel de la bolsa primordial. Deberías poder sentir las costillas cuando pasas las manos por los costados del gato, si no puedes, el gato tiene sobrepeso.

Una prueba rápida para un problema de peso en un gato es la llamada “prueba de las costillas”: si las costillas de un gato no se pueden sentir, el gato probablemente tenga sobrepeso; si las costillas son fáciles de sentir, el gato probablemente tenga bajo peso; si las costillas del gato apenas se sienten, el gato probablemente tenga un peso normal.

¿Y tú gato, también tiene bolsa primordial bajo su panza?