La corrosión es un fenómeno que afecta con el tiempo a todos los vehículos, especialmente en ciudades costeras. Sin embargo, si un automóvil se expone a agentes corrosivos, como el ambiente salino o la arena, a muy corto plazo su carrocería puede verse afectada. Así que si usted vive en una ciudad cerca al mar o le gusta ir en carro de vacaciones a estos lugares, es conveniente que tome algunas precauciones a la hora de comprar un carro nuevo y/o para proteger el que tiene actualmente del óxido.

Como respuesta a esta problemática la industria ha desarrollado algunas soluciones, así, por ejemplo, durante la etapa de ensamblado del auto, se aplica una capa protectora para evitar la oxidación. La cataforesis, es la primera parte del sistema que protege la carrocería. Esta funciona sumergiendo el vehículo en un tanque de producto que con la aplicación de una corriente eléctrica permite adherir una capa protectora sobre todas las partes metálicas.

Posteriormente se aplican los sistemas de pintura y de acabado. Para que este proceso sea exitoso, es importante utilizar tecnologías de primera calidad que además de aportar las características finales a las piezas, garanticen una excelente protección frente a la intemperie. “La tecnología de cataforesis y las pinturas de BASF permiten implementar sistemas eficaces con alta calidad de protección y acabado”, asegura Andrés Arboleda, gerente de la unidad de negocio de pintura Automotriz de BASF para Colombia, Ecuador y Venezuela.

Una de las principales ventajas de la tecnología actual es que facilita pintar zonas interiores de difícil acceso gracias a su poder de penetración. “Esta tecnología tiene un menor consumo de agua pues optimiza el proceso de enjuague, tiene muy buena nivelación sobre superficies rugosas y es libre de metales pesados, contribuyendo a una producción más sostenible”, concluye Arboleda.

Ahora bien, para mantener la protección que logra la pintura y en especial si vive o viaja a zonas de alta concentración salina la clave está en tres sencillos pasos:

  1. Enjuagar el carro con agua dulce si está en la costa.
  2. Lavar y encerar el carro –como barrera protectora adicional- si su destino vacacional es visitar la playa en su vehículo.
  3. Reparar los choques o rayones que expongan la lámina del vehículo cuanto antes y con una marca de alta calidad, para evitar el proceso de oxidación.

Si bien su vehículo tiene mayor exposición a la corrosión en zonas costeras, en general las partículas del aire también pueden acortar la vida de su carro, así que no sobra tener en cuenta estas precauciones sin importar en donde esté para mantenerlo como nuevo por mucho tiempo.