La culpa de que tu engordes… la puede tener tu pareja

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Las discusiones, la motivación al iniciar una relación o el deseo de formar una familia influyen en el cambio de peso… Convencidos de que la parte emocional tiene mucha influencia en nuestros hábitos nutricionales, la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), en colaboración con XLS Medical, ha realizado una encuesta poblacional para conocer la influencia de las relaciones de pareja en el peso.

La encuesta realizada sobre una muestra de 2.314 personas, indica que el 81% de las personas participantes considera que el peso sufre o puede sufrir variaciones en función del momento de la relación en la que se encuentre. El 99% de las encuestadas son mujeres, de las cuales el 66% tienen entre 31 y 40 años.

Sobrepeso / obesidad según la etapa

El 81% considera que la fase de la relación en la que nos encontramos afecta a nuestro peso. De hecho, de media, las encuestadas aumentan en casi 4,5 kg desde que se enamoran hasta que la relación se consolida. Las principales causas que motivan estos cambios son: las discusiones frente a la tranquilidad emocional, la motivación de empezar una relación frente al acomodamiento de los años y el deseo de formar una familia junto a los embarazos.

La percepción que se tiene sobre la influencia de la obesidad/ sobrepeso en las relaciones de pareja, varía significativamente dependiendo del momento de la relación. Así un 73,4% consideran que afecta bastante o mucho a la hora de buscar pareja, en contraposición con el momento de relación consolidada en el que únicamente el 38,8% considera que puede afectar el sobrepeso/obesidad sobre la relación.

Estilos de vida

El momento en el que más se cuidan las encuestadas es cuando buscan pareja y al iniciar una relación, y «menos» según la relación se va consolidando. Así, en lo relativo a la alimentación al inicio de una relación el 25,6% afirman comer menos compulsivamente frente el 50,7% que come más al finalizar la misma. En este caso además, se prefiere el dulce (73,52%) al salado (36,48%).

Por otro lado al buscar pareja el 42,3% reconoce que intenta hacer una dieta más saludable frente al 41,5% que directamente tiene una dieta menos sana al finalizar con su pareja. Y en lo relativo al picoteo entre comidas, en la fase de búsqueda el 24,7% picotea menos, lo que se contrapone con el 47,5% que picotea más de lo habitual al romper (en este caso el dulce tiene más demanda (54,4%) que el salado (45,5%).

El deporte es otro hábito que se modifica según el momento de la relación que estemos viviendo, y es que el 33,1% asegura hacer más deporte en el momento de buscar pareja y el 35,8% realiza menos deporte al finalizar la relación. Junto al deporte, la vida social también varía, y es que el 61,2% hace más vida social al buscar pareja frente al 40,3% que reconoce reducir su vida social al terminar la relación.

El consumo de refrescos azucarados se mantiene igual en las primeras fases de la relación, aumentando su consumo al terminar la relación de pareja (23,1%). En el caso de bebidas alcohólicas se vuelve a encontrar una diferencia entre el momento de buscar pareja e iniciar una relación, donde el 21,6% y el 22,3% respectivamente aseguran aumentar el consumo, frente al 12,8% que asegura reducir la ingesta de bebidas alcohólicas al tener una relación consolidada.

El hábito tabáquico se mantiene estable cuando la relación está consolidada según afirman el 90,3% de las encuestadas, pero esto varía al finalizar la relación, donde el 20,5% reconocen fumar más de lo habitual.

Las horas de sueño se ven afectadas también por el momento de la relación en el que se esté, principalmente al buscar pareja, donde un 35,7% de las encuestadas reconocen que duermen menos de lo habitual (un 18,73% dice dormir menos de 5h/día) y al finalizar la relación, donde el porcentaje crece hasta un 44,5% (un 55,33% dice dormir menos de 5h/día).

Hábitos nutricionales y dieta actual

El 69% las personas encuestadas considera que tienen una dieta saludable, consume entre 1 o 2 piezas de fruta/verdura al día (54%), bebe entre 1 y 2 litro de agua diariamente (52%), come 4 o más veces al día (67%), suele hacerlo acompañado (66%) y se pesa semanalmente lo que le permite llevar un control de su peso (34%).

El hecho de llevar una dieta saludable no es suficiente para el 66% de las encuestadas, ya que no se encuentran satisfechas con su peso actual y al 92% de ellas les gustaría perder una media de 12 kilos en 6 meses para sentirse en forma/sanos de nuevo. Para ello es importante ponerse en manos de profesionales, pero según indican los resultados un 60% de las encuestadas nunca han consultado a un especialista para perder peso.

Los datos llevan a Carmen Pardos, nutricionista de XLS Medical, a considerar que «el porcentaje de insatisfacción con el peso entre las encuestadas es muy elevado, y más de la mitad no han consultado nunca a un especialista para perder peso.

En este caso, sea cual sea la fase de la relación en la que se encuentren puede ser de gran ayuda contar con asesoramiento profesional en cuanto a seguimiento y control, así como utilizar productos específicos que multiplican los resultados, eso sí, siempre que sean productos con seguridad demostrada y sin efectos secundarios».

En cualquier caso, toda esta información, concluye el doctor Goday, vicepresidente de la SEEDO, «debe servirnos para vigilar en todo momento nuestra alimentación, de manera que sea la adecuada y de respuesta a todas nuestras necesidades nutricionales».

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