La desmovilización de las FARC supone para Colombia el desafío de construir confianza

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Joshua MitrottiLa desmovilización de las FARC, la principal guerrilla de Colombia con unos 6.000 combatientes, supone para el país el desafío de construir confianza y puntos de encuentro que rompan ciclos de violencia, dijo el director de la Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR), Joshua Mitrotti.

La ACR, creada en 2011, tiene como principal función asesorar al Gobierno colombiano en la implementación de la política de Desarme, Desmovilización y Reintegración (DDR) a la vida civil de personas o grupos armados organizados al margen de la ley, que se desmovilicen voluntariamente de manera individual o colectiva.

“Va a ser un gran desafío para el país el adaptarnos, entender que con las FARC estamos es haciendo un acuerdo para ponerle término a un conflicto de más de 50 años”, declaró Mitrotti a Efe durante una visita a Turbo, municipio de la zona bananera de Urabá, en el departamento de Antioquia (noroeste), golpeada por medio siglo de conflicto armado.

En Turbo, ciudad de unos 165.000 habitantes situada frente al mar Caribe, Mitrotti asistió este viernes a la inauguración de una escuela rural, y en la vecina Apartadó a la de una cancha de fútbol, ambas remodeladas por medio de un programa de voluntariado de Directv.

A juicio del funcionario, los colombianos deben poner toda su “capacidad” para “construir confianza, construir puntos de encuentro y lograr romper ciclos de violencia”.

“La sociedad en general, los medios de comunicación, el sector privado, las organizaciones sociales, la institucionalidad en las regiones, a nivel local, tienen que prepararse porque esto va a implicar una nueva forma de conversar, una nueva forma de construir lo público”, añadió.

Mitrotti explicó que en los últimos 13 años se han desmovilizado en Colombia 59.000 combatientes de las guerrillas FARC, Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las extintas paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), de los cuales 49.000 se acogieron de forma voluntaria a la reintegración, proceso que prevé un acompañamiento a lo largo de seis años y medio.

El funcionario indicó que el promedio de permanencia en los grupos ilegales de las personas que se han vinculado a la reintegración es de 15 años.

Además, señaló que un 46 % de los participantes en la reintegración dice haber sido reclutado antes de cumplir los 18 años, en muchos casos aún siendo niños, con edades que oscilaban entre los ocho y los doce años.

Del total recibido, explicó, un 75 % era analfabeta funcional, y en la actualidad un 82 % ya no es analfabeta, “un poco más de 22.000 han terminado la básica primaria, 14.000 hoy son bachilleres, 2.800 personas están estudiando educación superior y 500 desmovilizados hoy ya son profesionales”, resaltó.

El director de la ACR, organismo adscrito a la Presidencia de la República, advirtió que “desafortunadamente es la gente en condición de vulnerabilidad” la que ha terminado involucrada en el conflicto de más de 50 años que padece Colombia y se encamina a cerrar con la firma de un acuerdo de paz con las FARC, guerrilla con la que el Gobierno mantiene negociaciones desde noviembre de 2012 en Cuba.

Y frente a esa “tragedia” que han supuesto 50 años de guerra en el país, Mitrotti consideró que los colombianos deben empezar por “hacer un esfuerzo grande” de “desestigmatizar al otro, dejar de ser tan implacables y tan injustos con el otro cuando uno no lo conoce” y entender que esta “no es una historia de buenos y malos, de blancos y negros” sino de grises.

“Hay que empezar a entender que todos, por acción u omisión, hemos estimulado la situación que tenemos y creo que la paz, la transformación de este conflicto, pasa por un cambio de actitudes de cada uno de los ciudadanos”, añadió el director de la ACR, quien subrayó que “Colombia hoy se merece construir una nueva oportunidad”.

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