La ELCA permite afirmar que con inversión en la primera infancia la desnutrición crónica podría erradicarse

“Si todos los niños de Colombia tuvieran un buen inicio, se traducirá en mayores y mejores oportunidades para crecer, aprender y progresar”.

368

Este 26 de octubre se dieron a conocer los resultados de la ELCA, Encuesta Longitudinal Colombiana de la Universidad de los Andes, único estudio en Colombia que ha seguido la evolución durante 6 años de 2.973 niños en el país.

El capítulo de primera infancia financiado por la Fundación Éxito entrega evidencias para el debate sobre el desarrollo para los niños en los primeros años de vida.

El estudio ratifica el sentido de la causa nacional Gen Cero: primera generación con cero desnutrición crónica en menores de 5 años para el 2030. Es una meta alcanzable pero requiere compromiso multisectorial: es inminente actuar de forma articulada con programas de atención para la primera infancia focalizada en la población vulnerable.

La ELCA presenta un análisis descriptivo en relación a cuatro aspectos generales:

1. La persistencia general de la dinámica del desarrollo en la primera infancia
2. Situaciones de riesgo o de rezago para determinar cómo inciden en el tiempo
3. Explora factores de riesgo tales como: pobreza, disparidades urbano/rurales, frecuencia de actividades de estimulación tempranas.
4. Recepción de programas o servicios del Estado
-El estudio incluyó 2.973 niños que en el año 2010 tenían entre 0 y 5 años y que para el 2016, tenían entre 6 y 11 años.
-El análisis se concentra en dos indicadores:
(1) la talla para la edad, que ilustra el estado nutricional de niños menores de 5 años,
(2) los resultados en el desarrollo cognitivo

Principales hallazgos

-El 36% de los niños que inician sus vidas con algún riesgo nutricional se logran recuperar, en especial los que tenían menos de 2 años en la primera medición.. La causa Gen cero que busca lograr la primera generación con cero desnutrición en Colombia, ratifica que el esfuerzo mancomunado para brindar apoyo integral a los niños durante sus primeros 1.000 días es una gestión inaplazable y prioritaria en la agenda pública del país.
-La toma de decisiones al respecto es urgente porque como muestra el estudio, el 64% de los niños que en 2010 se encontraban en una situación de riesgo o de rezago, siguen en esa misma situación en 2016.”.

-Existen brechas en el desarrollo cognitivo y el estado nutricional entre los niños del campo y de la ciudad y en función del nivel de riqueza del hogar. Estas brechas se presentan en la primera infancia y permanecen en el tiempo.

-Se encuentra evidencia sobre la relación entre la frecuencia de las interacciones parentales y el desarrollo cognitivo de los niños en zonas rurales y urbanas.

Algunas conclusiones
• En los primeros 1.000 días de vida existe una ventana de oportunidad para corregir los retrasos en la talla para la edad. En particular, es durante la primera infancia cuando es posible alterar las trayectorias de nutrición y crecimiento de los niños y cuando las intervenciones tienen un mayor impacto.

• Las políticas orientadas a la primera infancia son las que tienen el potencial de cerrar las brechas que genera la pobreza.

• La vulnerabilidad de los niños se marca principalmente por dos condiciones nefastas: nacer pobre y en el campo. El contexto se debe considerar en los programas de atención integral dadas las diferencias que persisten en la población rural y urbana del país.

• Cuando en el inicio de la vida el estado cognitivo y nutricional de los niños tiene rezagos, éstos persisten. Estos rezagos se traducen en una menor probabilidad de éxito escolar y en general de desarrollar todo su potencial.

• Si se trata de reducir la desigualdad de la sociedad, se debe comenzar por reducir la desigualdad en la primera infancia.