La falsa medallería de Bolívar

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El director de Iderbol, Dumek Turbay Paz
Alvaro Morales
Álvaro Morales

¿Cómo explicarse que el hoy concejal, César Pión, puso más de una vez “el grito en el cielo” sobre la inviabilidad económica de Iderbol durante su fugaz paso por esta entidad; y que al llegar en el 2006 el hoy gobernador, Dumek Turbay, fluyeron dineros en este organismo como por arte de magia?

Llega Turbay a Iderbol en el mandato de Libardo Simancas, y continúa con el destituido Joaco Berrío, durante el cual se confecciona el 10 de diciembre de 2008, y a la medida de los “propósitos de Iderbol”, la Ordenanza 31, conocida como “Deportistas Oro”, gracias a la cual y a su falta de reglamentación permitió que el señor Turbay Paz, con la anuencia de los seis superiores que tuvo, se convirtiera en el “Rey Midas” de los recursos públicos del deporte.

Estableció la Ordenanza “Deportistas Oro” que los recursos que se obtuvieran gracias a este acto estarían orientados para el apoyo a los deportistas bolivarenses de altos logros, así como para el estímulo y fomento del deporte en este departamento.

Fueron entonces las abultadas transferencias de dineros disparadas desde la Secretaría de Hacienda a Iderbol, producto de la Ordenanza “Deportistas Oro”, las que permitieron al señor Turbay Paz, no sólo desenfocarse en su correcta inversión, sino en crear una falsa imagen de logros deportivos en el departamento de Bolívar, al contratar deportistas de otras latitudes con el fin de aparentar éxitos en su gestión. Y todos los seis gobernadores, propios y encargados, lo supieron.

Se ufana engañosamente el señor ex director de Iderbol, hoy gobernador de Bolívar, de haber pasado de catorce medallas en los Juegos Nacionales celebrados en 2012 en Montería, a ganar 36 preseas en las Justas Nacionales del 2015; escondiendo que de las tales, 19 fueron logradas con deportistas de otros departamentos, contratados y pagados, dice Turbay, con recursos financieros que superaron los doscientos mil millones de pesos provenientes de la Ordenanza “Deportistas Oro”, y que fueron dispuestos no para el fomento y estímulo del deporte y los deportistas oriundos de esta sección de Colombia, el departamento de Bolívar.

Es decir, en verdad, y “hablando en plata blanca”, Bolívar, o mejor, en el Iderbol de Dumek Turbay, de las 36 medallas del 2015, sólo 17 fueron logradas con deportistas nativos de Bolívar; alcanzando a superar en tres, las obtenidas en el 2012. Las otras 19, como ya dije, las consiguió con deportistas de otras latitudes, los cuales le salieron “por un ojo de la cara” al erario departamental.

Claro, todo se hizo apuntando no sólo a la consecución de la sede de los Juegos Nacionales de 2019 para Cartagena y Bolívar; sino a su atractivo flujo de dineros que detrás de ella se mueve. Embarcaron entonces al Presidente Santos a que otorgara dicha apetitosa sede.

Bonachonamente, digo yo, el Presidente Santos cayó en la trampa. Accedió y prometió otorgar la sede de los Juegos Nacional de 2019, siempre y cuando Bolívar clasificara dentro de los cinco primeros lugares en los Juegos de 2015.

El condicionamiento se cumplió. Bolívar clasificó en el cuarto lugar. Santos entregó la sede. Pero lo que no le dijeron al Presidente fue que dicho escalafón se consiguió con falsa medallería.

Por Álvaro Morales
Miércoles 10 de agosto


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