Gracias a las películas que existen o fragmentos románticos existentes, pensamos que ser “demasiado agradable” te dejará en desventaja a la hora de la intimidad.

Y en realidad existen algunas pruebas de que los rasgos de personalidad asociados con ser “un idiota”, como baja concordancia y polémica, alta extroversión, narcisismo, maquiavelismo (ser manipulador) y psicopatía (callosidad, mentira y búsqueda de emoción) están vinculados al aumento de la conducta sexual, particularmente en lo que respecta al apareamiento a corto plazo.

¿Pero por qué pasa esto? ¿La gente buena verdaderamente terminan al último?
Un estudio encabezado por Steven Arnocky y Pat Barclay, que presenta una correlación entre las buenas acciones y la actividad sexual. Un ejemplo sería el altruismo, que implica comportarse de manera que beneficie a otro individuo.

Científicos aseguran que el altruismo puede servir, en parte, para transmitir el valor de pareja, incluyendo la preocupación por los demás y la probabilidad de cooperar con futuros compañeros. Los resultados mostraron que preferimos a las personas buenas para el apareamiento a largo plazo, ya que nos brindan la sensación de protección y ayuda.

“Explicar el comportamiento humano continúa presentando un desafío porque va más allá de lo predicho por las teorías establecidas de parentesco y altruismo recíproco. Se ha prestado poca atención a la hipótesis de la selección sexual que propone que la cooperación puede actuar como una muestra que atrae a los compañeros. Por lo tanto, los comportamientos económicamente costosos (como el altruismo) pueden traer beneficios a través de la elección de pareja y la selección sexual debe ser considerada como un mecanismo evolutivo.”

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