La Hipoteca inversa: una forma de obtener liquidez

495

Desde hace tiempo escuchamos hablar de esta figura pensada para personas mayores y a veces no tenemos muy claro en qué consiste o que ventajas puede tener. Por ese motivo vamos a analizar qué es una hipoteca inversa y los requisitos que se deben cumplir para solicitarla.

En base a los datos publicados por el Consejo General del Notariado, entre los meses de abril de 2015 y abril de 2016 la cuantía promedio de las hipotecas inversas ha sido de 288.403 euros. Por lo tanto, se trata de un producto que tras la crisis económica comienza a reactivarse de nuevo.

La hipoteca inversa se regula en la Ley 41/2007 que establece que se entenderá por hipoteca inversa el préstamo o crédito garantizado mediante hipoteca sobre un bien inmueble que constituya la vivienda habitual del solicitante y siempre que se cumplan los siguientes requisitos: Que el solicitante tenga una edad igual o superior a 65 años.

Que el deudor disponga del importe del préstamo o crédito mediante disposiciones periódicas. Que la deuda sólo sea exigible por el acreedor cuando fallezca el prestatario. Que la vivienda hipotecada haya sido tasada y asegurada contra daños.

En el momento en que fallezca el deudor hipotecario sus herederos podrán cancelar el préstamo abonando la totalidad del importe vencido más los intereses. En el caso en que los herederos decidan no cancelar el préstamo, el banco acreedor solo podrá obtener el recobro hasta donde alcancen los bienes de la herencia.

El Banco de España publica una Guía de acceso a la hipoteca inversa. El gasto de hipoteca: lo que se debe tener en cuenta. En una hipoteca normal los gastos de hipoteca  a pagar serán: los gastos de Notario y del Registro de la Propiedad, los gastos de tasación, los gastos de la Gestoría y los Impuestos. Por lo que se refiere al gasto de hipoteca inversa, la Ley 41/2007 establece la exención de esta hipoteca respecto al AJD (modalidad de actos jurídicos documentados del Impuesto sobre Transmisiones patrimoniales). Los aranceles que cobran los notarios y los registradores de la propiedad serán inferiores a los que corresponden a una hipoteca normal. Además, el cliente deberá abonar el coste de la tasación.

Por: Rafael Sanchís
Empresario de InboundCycle


Permitida su reproducción total o parcial citando la fuente