Cada 6 de enero se conmemora el Día de la Epifanía (Día de Reyes Magos) en la Región Friuli Venezia Giulia (Italia), que recuerda la atmósfera de las leyendas cuya tradición está muy arraigada en el pasado.

El protagonista es el fuego, que se manifiesta en típicas fogatas llamadas “pignarûl”.
El rito recuerda las antiguas creencias, según la cual las hogueras eran actos de purificación y de buen augurio para el nuevo año.

También se aprovechaba el Pignarûl para pedirles a los dioses que no sean abandonados en las crudezas del invierno y que la primavera resurja la existencia del hombre.

La Región Friuli Venezia Giulia (Italia)

El rito permaneció intacto con la celebración en la víspera de la Epifanía, siendo la llama un símbolo de esperanza y fuerza para quemar las viejas cosas.

Pero también era una señal de presagio para anticipar el comienzo del año: la dirección de las chispas era vista como un vaticinio para el futuro.

Hay un proverbio friulano que da cuenta de esto: “Se il fum al va a soreli a mont, cjape il sac e va pal mont; se il fum invezit al va de bande di soreli jevât, cjape il sac e va al marcjât” (“Si el humo va al Oeste, tome el bolso y vaya por el mundo; si el humo va al Este, tome el bolso y vaya al mercado”).

Si iba al norte, significaba que iba a haber poca producción; si en cambio el humo se dirigía al sur, ordenaba ir a comprar harina y pan.

Así, los friulanos sabían si el año era negativo y se hacía necesario emigrar; o si presagiaba un buen año para trabajar y poder comprar.

Con la llegada de los inmigrantes friulanos a Colonia Caroya, la fogata se comenzó a encender el 29 de junio, el Día de San Pedro y San Pablo, el primer Papa y el gran Apóstol de los Gentiles, respectivamente.

Después de varios años de haberse perdido la tradición, se recuperó en el año 2003 por el Proyecto 125 (comisión que organizó los festejos por el 125º aniversario de Colonia Caroya) y actualmente es organizado por el Grupo de Jóvenes Caroyenses Ducj Insieme.


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