Un trabajo realizado por Camacol Bogotá y Cundinamarca con el propósito de que los bogotanos conozcan lo que ha pasado en los cerros en la versión de los constructores legales.

  1. Los cerros que se ven en la actualidad son el resultado de un proceso de reforestación que inició en los años 50, lo que llevó a que en 1977 se declarará Reserva Forestal, para evitar que se perdiera el trabajo de recuperación realizado. Debido a la falta de cartografía los cerros siguieron expuestos a la minería ilegal y a la construcción de barrios informales, generando una difícil situación ambiental para la ciudad.
  2. Pese a esta situación, tan solo hasta 1990 ocurre algo significativo. Se firma el Acuerdo 6 del Concejo de Bogotá, a partir del cual se hizo un estudio con el objetivo de evaluar las condiciones en las que se encontraban las personas que vivían en los cerros orientales. Este acuerdo reveló que había 60 barrios informales, todos  en alto riesgo. Por demás, había canteras y la Reserva Forestal estaba siendo destruida. Sin embargo, el problema más grave es que el Estado no tenía los recursos para arreglar esta situación. ¿Cómo ayudar a todas esas personas y al mismo tiempo proteger la Reserva? ¿Cómo hacer eso sin que le costara una fortuna al Estado?
  3. Como parte del Acuerdo 6 y las normas que le siguieron, el Estado le propuso a los constructores el siguiente trato: “Si ustedes se encargan de ayudar a las personas que están en barrios informales y además se encargan de recuperar la vegetación que fue destruida por esos barrios y por la minería, y de sembrar especies nativas, entonces les doy permiso para que construyan en una porción de la tierra recuperada. Todo lo demás, se lo tienen que regalar a la ciudad”.