Conocer si un empleado cumple con los objetivos asociados a su puesto de trabajo, detectar las áreas de mejora y fijar de manera conjunta acciones que lo permitan no es un hecho subjetivo. Se trata de un proceso sistemático y periódico que estima de forma cuantitativa y cualitativa la eficacia y eficiencia para llevar a cabo las responsabilidades laborales asignadas.

La implementación de una evaluación de desempeño laboral es una práctica habitual en las empresas que desean competir en los mercados más difíciles. Además, es un medio mediante el cual el personal aprende a desenvolverse mejor y alcanzar sus objetivos profesionales, mediante la comunicación interna.

¿Qué es una evaluación de desempeño laboral?

Es una revisión periódica y formal de los resultados laborales en la que participan el colaborador y su jefe directo. Las dos partes deben trabajar en conjunto para planear, monitorear y ejecutar las tareas del trabajo, junto con sus habilidades y competencias del colaborador.

Es importante que la evaluación sea sistemática y se realice en un período de tiempo determinado para tratar de alcanzar la mayor objetividad posible. Más que un seguimiento anual, la evaluación es un acercamiento para conocer el desempeño del empleado y dar asesoramiento y retroalimentación en pro de alcanzar sus objetivos profesionales y los generales de la empresa.

El proceso comienza de evaluación comienza desde la definición de las responsabilidades principales de cada puesto, y se centra en el seguimiento de los avances del cumplimiento. Generalmente, se realiza de forma trimestral, semestral o anual, de acuerdo con las necesidades de la empresa.

Se trata de definir las expectativas que tiene la empresa en cada uno de los colaboradores y su progreso en relación con dichas expectativas. La evaluación sirve como un proceso de enseñanza y aprendizaje continuo y en conjunto.

Lo que significa para los empleados

Después de entender la evaluación como una enseñanza-aprendizaje, podemos ver que los colaboradores son beneficiados por ella. En general, funciona como una guía para mejorar su desempeño profesional, el cual afecta de forma positiva a la empresa. Los beneficios más en detalles son:

  • Tener claras las expectativas del jefe directo y de la organización con respecto al puesto de trabajo, los objetivos y el rendimiento.
  • Conocer las competencias que más valora la empresa en su equipo de trabajo.
  • Tener una autoevaluación para determinar qué se puede mejorar y en cuáles puntos sobresale.
  • Mantener la motivación para esforzarse en el puesto.

Esto permite disminuir la rotación del equipo completo, así como también mejorar las funciones y tener un desarrollo profesional. Así, aumenta el bienestar dentro de la empresa al mantener al personal enfocado, motivado y en crecimiento, lo que se traduce en una mayor productividad en toda la organización.

El objetivo de la evaluación

Con ella se busca determinar el valor del trabajo realizado por cada uno de los trabajadores de la compañía, así como también determinar el nivel de competitividad de la organización. A medida que el equipo demuestre mayor eficiencia y se acerca a sus metas individuales, mayor será su contribución en beneficio de la empresa.

Para ello, se siguen los siguientes objetivos específicos con la evaluación:

  • Dar seguimiento al avance y cumplimiento de las metas individuales de cada empleado, las cuales siguen la misma línea que las de la empresa.
  • Valorar el aporte de cada empleado, unidad de negocio y/o grupo de trabajo.
  • Medir el rendimiento de los colaboradores para determinar incentivos en pro de una gestión justa.
  • Estimular la productividad.
  • Fomentar la comunicación vertical dentro de la organización.
  • Dar retroalimentación de calidad para promover la mejora del empleado.
  • Obtener información para tomar decisiones sobre la organización interna.

Si bien hay más objetivos, estos son los más relevantes y evidentes de la evaluación de desempeño.

Una implementación apropiada

Las características de una evaluación de desempeño efectiva son las mismas, a pesar de que los métodos varían. Cualquiera de los tipos de evaluación funciona, siempre que cumpla con las siguientes características y no suponga un peso dentro de la organización:

  • Explica el proceso de evaluación.
  • Aclara las expectativas laborales al colaborador.
  • Revisa y actualiza las competencias del empleado.
  • Mide sus logros y metas.
  • Genera recompensas si se ve necesario.
  • Estudia las fortalezas y debilidades de los empleados.
  • Da retroalimentación.

El alto rendimiento de la fuerza laboral es un requerimiento para mantener a la empresa en un entorno competitivo. La evaluación es necesaria una vez que se haya seleccionado, capacitado y motivado al personal.

Un software para la evaluación de desempeño

En demasiadas empresas el sistema de gestión de rendimiento es lento, inestable o impreciso, lo que ocasiona una pérdida considerable del potencial o quedarse por fuera de los entornos más competitivos al ser incapaces de responder. El departamento de RRHH debe tener siempre presente este proceso para mantener a la empresa.

Además de una correcta planificación en torno al tema, también se usan programas de evaluación de desempeño para facilitar la implementación. La digitalización del proceso incluye desde las encuestas a realizar, los resultados y vías de comunicación interna, de manera que todo quede registrado.

Los resultados que se obtienen son precisos, lo que ayuda a tomar mejores decisiones de acuerdo a la gestión. A posterior, esto se traduce en un incremento de la productividad y el bienestar laboral.