Las mascotas son seres fieles que brindan amor incondicional y protección. Ofrecen compañía y manifestaciones de cariño como lengüetazos, caricias y miradas penetrantes de ternura que nos hacen sentir queridos, amados, acompañados y comprendidos. El ser humano al tener una mascota se vuelve más empático, cariñoso y conectado al 100% con la naturaleza.

Las mascotas vienen a mostrarnos la perfección del universo, podemos abrazarlas en momentos de tristeza y nos darán consuelo, nos harán sentir mucho mejor. Al jugar con ellas sacaran nuestro niño interior a flote y podremos expresar nuestra verdadera esencia. “Pueden disminuir el estrés, inclusive, en este momento hay empresas a nivel mundial en donde las personas pueden ir con sus mascotas a laborar, ya que aumenta la eficiencia en el trabajador y disminuye la carga emocional en el sitio de trabajo”. Afirma Carlos Cifuentes el veterinario de Pet Food Institute.

Las mascotas generan un buen estado de salud ya que estimulan la actividad física al sacarlas al parque, trotar, correr, dar un paseo y disfrutar de la naturaleza. El ser humano socializa más al interactuar con grupos que tengan mascotas, intercambian experiencias, modos de vida, de alimentación y de salud.

Cuando llegan a nuestro hogar, en la familia se genera una actitud de responsabilidad y se asumen cargos para su cuidado, esta responsabilidad sobre todo en niños es una preparación para las pruebas que la vida va colocando en el camino. Los perros y los gatos son verdaderos maestros que vienen a enseñarnos el amor como energía infinita, son parte de la familia y esto genera verdaderos lazos y compromisos entre las personas.