El siete de este mes se entregó ante las autoridades Luiz Inácio Lula da Silva, el presidente más popular de Brasil, para cumplir una condena de más de doce años de cárcel por corrupción. Por esta causa han sido procesados o condenados presidentes y expresidentes, algunos se encuentran o estuvieron presos:

  • El dominicano Salvador Blanco
  • El exdictador boliviano Luis García Meza
  • El exdictador chileno Augusto Pinochet, quien murió procesado
  • Los exdictadores Rafael Videla y Carlos Menem, argentinos
  • Los uruguayos Gregorio Álvarez y Juan Bordaberry
  • El venezolano Carlos Andrés Pérez
  • El “hombre fuerte” de Panamá, Manuel Antonio Noriega
  • Los paraguayos Luis González Mácchi y Juan Carlos Wasmosy
  • El nicaragüense Arnoldo Alemán Lacayo
  • Los costarricenses Rafael Ángel Calderón y Miguel Ángel Rodríguez
  • Los peruanos Alberto Fujimori, Alejandro Toledo y Ollanta Humala

Entre otros.

¿Usted ha visto un presidente colombiano condenado o preso? Seguro que no lo va a ver, porque la Constitución establece que “el presidente de la República, durante el período para el que sea elegido, o quien se halle encargado de la Presidencia, no podrá ser perseguido ni juzgado por delitos, sino en virtud de acusación de la Cámara de Representantes y cuando el Senado haya declarado que hay lugar a formación de causa”; esto es lo que se conoce como inmunidad. Como es el presidente quien, a través de canonjías y “mermelada” engrasa a los congresistas, entonces será muy difícil que veamos a un presidente o expresidente preso, a pesar de las denuncias de corrupción como de los dineros que financian sus campañas políticas; tal es el caso de Odebrecht a Juan Manuel Santos y Germán Vargas Lleras y a las de los uribistas Oscar Iván Zuluaga y Carlos Holmes Trujillo. Un origen político también tiene el Consejo Nacional Electoral, encargado de las investigaciones por delitos electorales, que a pesar de las contundentes pruebas precluyó la investigación de Zuluaga y se hacen los locos con la de Santos. Y de forma similar sucede con la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes, encargada de investigar al presidente, al fiscal general y a los magistrados de la Corte Constitucional, la Corte Suprema de Justicia, el Consejo de Estado y el Consejo Superior de la Judicatura.

Con datos a noviembre de 2013, de 1.227 procesos que reposan en la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes, 276 eran en contra de Álvaro Uribe Vélez, siendo quien tenía el mayor número de investigaciones pendientes; le seguían los exfiscales generales Mario Iguarán y Luis Camilo Osorio, con 72 y 44 procesos, respectivamente y el actual presidente, Juan Manuel Santos, con 25. Por otra parte, la Corporación Excelencia en la Justicia señaló que desde 2012 hasta 2014 recibieron 3.496 denuncias, de las cuales 1.957 fueron archivadas y 1.538 casos estaban sin resolver. Solo dos casos en la historia han terminado en acusaciones: en 1959 al general Gustavo Rojas Pinilla y más reciente al entonces presidente de la Corte Constitucional, Jorge Ignacio Pretelt. Por último, cabe recordar que aunque la inmunidad parlamentaria fue eliminada en 1991, el gobierno de Uribe quiso revivirla en 2009 a través de su ministro del Interior y Justicia, Fabio Valencia Cossio, investigado por parapolítica. ¡La impunidad viene de los “altos” dirigentes!

Por: José Arlex Arias Arias
Comunicador Social – Periodista
José Arlex Arias Arias