A diario, en la capital del país se presentan robos y atracos a comercios, motocicletas, vehículos, bicicletas y ciudadanos. La percepción de la inseguridad no mejora y las cifras de homicidios en medio de actos delictivos cada vez son más altas. Actualmente la ciudad se enfrenta a una amenaza que parece no cesar y los habitantes temen ser atacados por los delincuentes e incluso morir en el hecho.

De acuerdo con la Secretaría Distrital de Seguridad, durante el 2021 el uso de armas de fuego ilegales para la comisión de delitos como el hurto y homicidio aumentó en un 53%. Estas cifras, son alarmantes ya que evidencian el riesgo y peligro que corren los ciudadanos en Bogotá.

Ante el incremento de la inseguridad, se han puesto en la mesa de debate diferentes soluciones para ponerle freno al peligro que corre la ciudadanía en medio de los atracos y los robos. El candidato a la Cámara de Representantes por Bogotá Daniel Orozco Caicedo con el número 114 asegura que una de las soluciones para frenar la delincuencia es que se permita el porte legal de armas para ejercer el derecho a la legítima defensa. Bogotá está prácticamente a merced  de la delincuencia. «Mientras no exista el porte legal de armas y se revise el principio de proporcionalidad frente al delito, nuestro derecho a la legítima defensa estará conculcado” afirmó.

De acuerdo con cifras de Medicina legal, Ministerio de defensa y Fiscalía, la “prohibición” al porte legal de armas no disminuyó el índice de homicidios y por el contrario aumentó. Igualmente, según la Secretaría Distrital de seguridad, en el último año el hurto a bicicletas aumentó en un 12% y los días en los que más se cometen actos delictivos son los viernes.

Teniendo en cuenta que la inseguridad crece desaforadamente y los ciudadanos temen salir a las calles, se crea el debate sobre: ¿Bogotá necesita nuevamente el porte legal de armas para combatir la inseguridad?