El ser humano, es un elemento de consumo de todo tipo de cosas, algunas esenciales para vivir, y otras solo para satisfacer aspectos emocionales. Por eso la propaganda o publicidad, son formas a favor de suplir a las personas de eso que creen necesitar. Ante esa situación, otros individuos se aprovechan y tratan de manipular los individuos hasta hacerles pensar que el valor humano solo está en lo material. Pero la propaganda no solo promueve eso, sino también vende ideologías en especial políticas, económicas y religiosas.

Entonces, los líderes y sus grupos de influencia, crean o buscan especialistas para que estructuren estrategias de dominio. Para eso se acuñan o desarrollan discursos que exaltan palabras y frases que de todas formas las grandes masas de individuos quieren oír, para sosegar sus ansias.

Es por eso que, hombres como Adolfo Hitler prometió al pueblo alemán transformarlo en la raza dominante del mundo, y le argumentó que era la etnia más perfecta en lo físico y en lo intelectual. A eso sumó la idea que para lograrlo, era justificable invadir otras naciones y exterminar a judíos y a quienes se opusieran al régimen nazi.

Con José Stalin ocurrió, algo similar, pues prosiguió con los ideales del comunismo totalitario gestado por intelectuales como Carlos Marx, entre otros. Además, se valió de las promesas de la revolución, de hacer una sociedad rusa más justa, o sea, donde todos los individuos tuvieran los mismos derechos sociales, económicos y políticos. Pero al final de cuentas, lo que imperaron fue el terror represivo, las muertes masivas y la pobreza del pueblo.

El líder comunista chino Mao Tse Tung hizo lo mismo, además de predicar una cultura y arte para el pueblo, la cual en realidad era una forma de adoctrinar a millones de personas y llevarlas a creer que todo aspecto humano se debía dirigir a fortalecer el régimen comunista.

Respecto a los musulmanes, los grupos radicales tratan de vender la idea de que, es necesario destruir a los gobiernos occidentales, pues a su parecer son infieles, y eso se suma la idea de que fuera del Islam no hay otra religión verdadera, por eso para ellos lo ideal es eliminar cualquier otro credo, en especial si es cristiano.

En el caso de países de tercer mundo en lo político- electoral, se trata de enseñar al pueblo que, la democracia verdadera solo reside en el derecho y libertad de asistir a las urnas para elegir a los gobernantes.

Retomando, sobre las generalidades de la propaganda, se tiene que, con la aparición de medios como la radio, televisión y la actual web o redes sociales, la publicidad y propaganda se han fortalecido aún más. De esa manera, millones de personas son fuertemente influenciadas a todo tipo de ideologías y modas o conductas.

Lamentablemente, gran parte de las informaciones emitidas por esos medios, han causado mucha confusión en los individuos, al punto que, por eso el mundo actual se dirige hacia un caos global, capaz de poner en peligro la sana convivencia humana.

Osvaldo Corrales Jiménez 
Comentarista de temas cotidianos