La NASA, que lanzó el telescopio espacial TESS el 18 de abril para encontrar planetas en la zona habitable de las estrellas, procedió con la realización del proyecto llamado Satélite de Sondeo de Exoplanetas en Tránsito (TESS). El telescopio TESS utiliza el método fotometría de tránsito. Es decir, analiza cuando un planeta pasa frente a su estrella y deja caer su luminosidad muy levemente.

Usando los datos de esas ‘caídas’, los científicos podrán calcular qué tan grandes podrían ser y cuáles son sus órbitas. El método de tránsito consiste en hacer primero observaciones repetidas de la cantidad máxima de estrellas. Después de detectar un tránsito planetario, los astrónomos observan la estrella individualmente para confirmarla.

Entonces, es posible calcular el tamaño y la densidad del planeta, así como la forma de su órbita y la composición de su atmósfera midiendo la disminución del brillo de la estrella cuando el planeta interviene entre el telescopio y esta.

TESS escaneará una amplia zona del espacio en la que controlará más de 200.000 estrellas brillantes y cercanas a la Tierra.

El trabajo del telescopio ya comenzó y enviará sus primeros datos científicos en agosto. Después de eso, reportará nuevos descubrimientos aproximadamente cada dos semanas. Se supone que la misión durará dos años, pero el proyecto se puede extender tal como sucedió con el telescopio Kepler.