La obesidad es una enfermedad con características que la hacen altamente compleja. A pesar de los esfuerzos de las autoridades y profesionales de salubridad del mundo por concientizar a las personas sobre la problemática, ha sido desafiante abordarla. Esto obedece a dos razones: por un lado, falta mayor concientización del público general sobre la patología y el entendimiento de sus causas, síntomas y consecuencias. Por el otro, su tratamiento se aborda, en la mayor parte de los casos, desde una única perspectiva, lo que en ocasiones no trae resultados rápidos y evidentes para el paciente.

Por esto, el 24 de septiembre de cada año se celebra en el país el Día Nacional de la Lucha contra la Obesidad y el Sobrepeso, un espacio que promueve los hábitos saludables y busca concientizar a los colombianos sobre la importancia de consultar al médico. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año fallecen unas 2,8 millones de personas como consecuencia de obesidad o sobrepeso.

Esta enfermedad es causada por múltiples factores, principalmente, aquellos relacionados con los malos hábitos en las personas; pocos pacientes aceptan realmente que la padecen; es de difícil diagnóstico, ya que suele ser considerada como causa de otras patologías, pero no como una en sí misma; y, finalmente, se está convirtiendo en un problema de salud pública que crece en el mundo. “La obesidad afecta órganos importantes del cuerpo. Genera enfermedades cardiovasculares, metabólicas, osteomusculares y otras, como síndrome de apnea del sueño, episodios depresivos y ansiedad. Esta multiplicidad de frentes nos obliga a tratarla desde distintas especialidades médicas para abarcar el tratamiento desde una óptica integral”, afirma Hernando Yupanki, médico endocrinólogo y director científico de la Asociación Colombiana de Obesidad, Funcobes.

Trabajar bajo un modelo integral de atención para el tratamiento de obesidad y sobrepeso permite diagnósticos más precisos y mejor dirigidos. Un programa de alimentación saludable o un plan de ejercicios, diseñados para cada caso, son la base de cualquier método para controlar el peso. Sin embargo, estas alternativas deben ser acompañadas, además, de sesiones de psicología, mejores rutinas de sueño entre 7 y 8 horas y en algunos casos, terapia farmacológica.

Dada la complejidad de la enfermedad, es importante que diferentes actores se vinculen al tratamiento. Médicos y especialistas de diferentes ramas intervienen en el proceso y dependiendo de cada caso, serán la clave para una mejor calidad de vida de los pacientes:

  • Médico general: Es quien tiene el primer acercamiento con el paciente. Es la puerta de entrada al tratamiento integral, lo diagnostica y asesora en esta ruta. Él es quien pregunta por los hábitos de alimentación de la persona, de su rutina de actividad física y estado anímico, que son los orígenes, en gran parte de los casos, de la patología.
  • Médico internista: Es el especialista que trata de manera integral al adulto. Una de las patologías en las que se especializa es el sobrepeso y la obesidad. Al tener una visión total de la salud del paciente, es uno de los profesionales que maneja estas problemáticas de manera completa. Realiza diagnósticos con base en análisis de síntomas para entender el origen de la enfermedad.
  • Médico familiar: Ofrece atención médica continua e integrada al individuo y a su familia en todas las edades. Su enfoque está orientado a la promoción de la salud y a la prevención a partir del diagnóstico temprano y el tratamiento oportuno. Es un profesional que analiza la obesidad y el sobrepeso desde lo físico y lo emocional. Observa los problemas de salud de los pacientes y sus familias en un contexto particular y completo.
  • Médico endocrinólogo: Es uno de los profesionales especializados en temas de obesidad y uno de los de mayor experiencia en el uso de medicamentos para el tratamiento. “Si bien, las medidas asociadas a cambios en el estilo de vida son la base de todo tratamiento para la obesidad, estas no pueden implementarse de la misma forma en todos los casos. Se requiere un análisis juicioso del estado metabólico y hormonal de la persona y una aproximación al manejo integral de las comorbilidades que le aquejen. Esto determinará la necesidad de diseñar un plan complementado por fármacos en situaciones que así lo ameriten”, dice Yupanki.
  • Nutricionista: Es quien diseña la dieta que ayudará con el control del peso y hace las modificaciones de acuerdo a la intervención que se vaya requiriendo con el paso del tratamiento.
  • Médico deportólogo: Construye la rutina de ejercicios adecuados y personalizados para que el paciente obtenga los resultados deseados. “Los profesionales en medicina del deporte son los expertos apropiados para desarrollar, en conjunto con entrenadores o preparadores físicos, las rutinas que cada paciente con sobrepeso y obesidad requiere. El deporte permite visibilizar resultados a mediano y largo plazo, siempre y cuando, la persona convierta esta práctica en un hábito de vida”, revela el médico experto.
  • Apoyo psicológico: En varios casos, los trastornos de la alimentación tiene un origen psicológico, lo que resulta clave para ofrecer un tratamiento adecuado. “Es indispensable la guía de personas expertas en brindar apoyo y asesoría afectiva y cognitiva para que la persona con obesidad pueda desarrollar otra visión del mundo y de sí mismo. Una por la que valga todo el esfuerzo del tratamiento”, indica el médico.
  • Grupo de cirugía bariátrica: En casos más complejos se llega a este procedimiento. Para obtener resultados positivos, es fundamental el acompañamiento y vigilancia juiciosa e interdisciplinar al proceso del paciente.

Es importante anotar que el acompañamiento de la familia y del círculo social del paciente es clave para la adherencia de este tratamiento. Asimismo, la comunicación constante entre el grupo de médicos tratantes y el paciente para acompañar mejor el proceso.