De todas las actividades humanas, no hay ninguna tan innata a la humanidad como la ORACIÓN; es una de las pocas actividades de la raza humana que no tiene un equivalente en el mundo animal, sólo la raza humana está destinada a gobernar sobre el universo entero y todo lo que éste contiene.

La concepción de la oración dice que el acto de rezar nos brinda la oportunidad de participar en la dinámica cuántica del cosmos. La humanidad es el centro del universo, nuestras acciones e inacciones, lo afectan todo. Por lo tanto, nuestra participación a través de la oración es la única manera de lograr que nuestro fragmentado universo retorne a su estado de unidad original…

El día de HOY, les convoco a que tomemos unos minutos y digamos desde el fondo de nuestro corazón una oración por que termine la GUERRA ENTRE ISRAEL Y LOS PUEBLOS ÁRABES, porque hagamos conciencia de CUIDAR el planeta, porque la humanización sea una realidad desde lo profundo del SER, y más allá de todo este contexto, porque el AMOR sea la fuerza que nos impulse cada día a acordarnos de las necesidades de nuestros semejantes, independientemente de credos o religiones, tomando conciencia que el CREADOR, es UNO, que nos ha creado con nuestras propias singularidades, pero dentro de cada uno hay esa chispa de luz que nos une, hagamos prevalecer la esperanza de ver un mundo transformado, cuando aquellos que nacieron para hacer el mal a las Naciones sean reducidos y desaparezcan de la faz de la tierra, como está escrito en las Sagradas Escrituras.

El universo fue creado para que la humanidad logre su proceso de transformación y alcance el deseo de Dios de habitar la tierra en un estado de Paz y Armonía.

Por: Lucy Angélica García Chica
Lucy-Angelica-Garcia-Chica

Escritora y Poeta