Es de todos conocida la fobia que tienen al agua algunos felinos: gatos, leones, guepardos… No les gusta absolutamente nada el agua.

Pero no son los únicos. Seguro que si tienes o has tenido una mascota, cuando la has dado un baño te ha costado horrores hacerlo. Esto es lo que le ocurre a esta pequeña perrita.

En las imágenes se la ve tranquila en brazos de su dueño, incluso lamiéndole la cara. Este le habla y le dice que si quiere salir al parque a jugar. Pero rápidamente se da cuenta de que huele un poco mal y le comenta que ha de bañarse primero, y le enseña el gel de baño.

En ese momento en el que se lo comenta, la cara del pequeño cánido cambia completamente: No deja de gruñir cada vez que ve el gel y oye la palabra baño.

Pasó en un instante de parecer una mascota vulnerable y cariñosa a ser una perrita con mucho carácter…¡A ver quién es el guapo que le mete en el agua! ¡Con ese temperamento…!


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