Como consecuencia de un continuo crecimiento poblacional mayor a lo esperado, hoy en día la mayoría de ciudades importantes alrededor del mundo han crecido de manera desorganizada, generando caos y conflictos urbanos severos. Frente a esto, la normatividad colombiana creó pautas convenientes para manejar las dinámicas futuras del sector con los Planes de Ordenamiento Zonal, reglas con las que se evidenció la necesidad de contar con un urbanismo sustentable como una solución clave para el buen y sano crecimiento de las ciudades, sus comunidades y habitantes.

Este nuevo modelo trae consigo un desarrollo urbano integral que además de contar con aspectos estéticos y sostenibles, tiene como raíz un componente social encaminado, entre otros, a disminuir la violencia y los conflictos, generando ambientes pacíficos, incluyentes y equitativos. Todo lo anterior se logra ofreciendo a sus habitantes la creación de espacios integrales, cómodos, funcionales y organizados, en donde sus residentes puedan satisfacer sus necesidades básicas y contar con una mejor calidad de vida.

De esta forma, el desarrollo urbano sostenible es una nueva manera de construir el mundo. Y Colombia no es la excepción al interés de desarrollar ciudades bien planeadas para generar espacios pacíficos o libres de conflictos.

Para urbanistas como Camilo Santamaría Gamboa, arquitecto de la Universidad de los Andes y Pratt Institute de Nueva York, especializado en Planificación Urbana para Países en Desarrollo de la University College en Londres, quien ha participado por más de 20 años en proyectos de diseño urbano, planificación urbana, planes parciales, transporte y vivienda, un urbanismo sostenible es aquel que ofrece una ciudad completa, es decir un espacio ordenado y planificado que acerque a las viviendas a los centros de empleo, que garantice la cercanía a los centros de educación y de salud, a la recreación y a los centros de abastecimiento, integrando las tres dimensiones esenciales de la sostenibilidad: lo social, ambiental y económico, ítems necesarios para el desarrollo de ciudades bien planificadas.

Equilibrar la optimización de recursos naturales, la conexión con el entorno, la vinculación con la naturaleza y los espacios sociales, son los objetivos que debe alcanzar toda población urbana que quiera responder para optimizar la calidad de vida de sus habitantes, con poblaciones humanas que sean inclusivas, seguras y resistentes dentro de una escala de sostenibilidad coherente, es lo que analiza Iván Camilo Caicedo, Gerente de Proyectos de Amarilo.

Para los expertos de Amarilo estos son los principales pilares para el desarrollo de urbanismos sostenibles, que también se aplican a nivel global para la construcción de este nuevo sistema:

Sostenibilidad social: la calidad de vida

Uno de los objetivos que tiene el desarrollo urbano sostenible es el de generar un entorno que proporcione recursos urbanísticos funcionales, que permitan ofrecer calidad de vida a sus habitantes. Ivan Camilo Caicedo, destaca la importancia de construir espacios que mejoren la calidad de vida de los habitantes a través de vías, hospitales, colegios y centros de atención a primera infancia, así como brindar seguridad a sus habitantes en los entornos de sociales del desarrollo urbano, lo que resulta en ciudades bien planeadas con muchos servicios complementarios a la vivienda.

Sostenibilidad medio ambiental

Para Camilo Santana María, dar prioridad al uso de agua reciclada que sale de los baños y cocinas con debido tratamiento para su reutilización en la urbanización, los procesos de reciclaje y compostaje para el saneamiento del aire y la generación de energía mediante paneles en los edificios, son indicadores importantes para lograr la sostenibilidad de un proyecto urbanístico.

Sostenibilidad Económica

Es muy importante que no solo sean urbanizaciones de vivienda, es decir ciudades dormitorio. Por el contrario, el fin consiste en que sean ciudades completas, con mezcla comercial de oficinas, hoteles, centros empresariales y zonas que puedan generar empleo a sus habitantes. Adicional, el urbanista Santa María, destaca que una urbanización sostenible busca contar con un sistema de movilidad basado en alternativas de ecomovilidad, que busca desincentivar el uso del automóvil e incentivar el uso de la bicicleta en los parques lineales y verdes, a través de los cuales sus habitantes puedan desplazarse a sus lugares de trabajo o estudio.

Lo anterior permite examinar el rendimiento económico desde una perspectiva empresarial que combina medidas de infraestructuras y de transporte, para detallar el buen comportamiento monetario de una ciudad y su sociedad.

En este sentido los expertos de Amarilo consideran relevante plantear un urbanismo integral que responda a los aspectos ambientales, económicos y sociales, junto con los aspectos más tradicionales de lo urbano, con el propósito de contribuir a la calidad de vida de la ciudadanía y generar nuevas ciudades organizadas y pensadas en las necesidades de sus habitantes.

El objetivo deberá seguir orientado a transformar las ciudades en entornos de vida más sostenibles y organizados, haciéndole frente a los desafíos actuales. Esto con el fin de crear no solo ciudades económicamente desarrolladas sino socialmente viables.

Proyectos ejemplo de urbanismo

Ciudad verde
Ciudad Verde en Soacha

Ciudad Verde en Soacha, se constituye como un proyecto bandera de urbanismo planificado y bien hecho en Colombia, que representa el logro de un desarrollo urbano inteligente.

Este tipo de megaproyecto está siendo replicado en Barranquilla con Alameda del Río, cristalizando así el concepto de “ciudad dentro de una ciudad”, lo que permite visualizar la construcción de nuevas ciudades organizadas y pensadas en las necesidades de sus habitantes.

Parque de Heredia es otro proyecto de Amarilo que se suma a esta propuesta innovadora que ha evidenciado el impacto positivo en la calidad de vida de los habitantes. Este desarrollo busca contribuir al crecimiento ordenado de Cartagena, ofreciendo a las familias viviendas de la más alta calidad, en entornos urbanos amables e integrales, que satisfagan las necesidades de recreación, educación, salud y comercio de sus habitantes.

Hacienda Rosablanca es un gran desarrollo caracterizado por implementar planes integrales con notables beneficios para sus habitantes, ofreciendo viviendas de calidad en un entorno urbanístico ideal, con una ubicación privilegiada, facilidades de acceso y transporte.

Asimismo, Hacienda Casablanca es uno de los ejemplos sobresalientes de este nuevo modelo de construcción: con una ubicación estratégica, sus residentes cuentan con opciones de consumo, salud y educación, y la cercanía de avenidas principales facilitando su movilidad.

Es relevante mencionar a proyectos importantes de este nuevo urbanismo en el mundo, que han servido como referencia para la realización de grandes iniciativas en Colombia, como el Plan Maestro de la ciudad de Alessandria en Italia, Avalon Park, en Florida y el Plan Maestro de la ciudad brasileña de Curitiba. Este último, desde su adopción en 1968, ha implementado varios sistemas innovadores para crear empleos, mejorar la accesibilidad al transporte público, promover el desarrollo de viviendas y mejorar la gestión de residuos. El plan urbanístico de Curitiba, basado en la transformación física, económica y cultural, ha construido la idea de una planificación global e integrada con mejores condiciones de urbanización y saneamiento ambiental en barrios de bajos ingresos, oprimas condiciones de movilidad de la ciudad, reduciendo los costos de transporte y los tiempos de viaje; ampliación de la cobertura de los servicios de asistencia social y atención al ciudadano en las áreas más carentes; y fortalecimiento de la capacidad institucional.