La triste historia del macaco que perdió a su madre y se aferró a un peluche

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Dos días antes de su rescate, Mongkood, un macaco de cola de cerdo de dos meses de edad, lloraba la ausencia y los cuidados de su madre. En su corta vida había tenido que presenciar cómo unos cazadores furtivos mataban a su familia para después secuestrarlo y venderlo como mascota en el mercado negro.

De acuerdo con un post en Facebook de Wildlife Friends Fundation Tailandia (WFFT), Mongkood -que significa Corona-, llegó el pasado 24 de marzo al hospital veterinario de vida silvestre de Tailandia. Un equipo de rescate de la propia fundación logró salvarlo de las manos de un particular que lo mantenía ilegalmente como mascota.

Por fortuna, el animalito no tuvo que vivir en esas condiciones por mucho tiempo, gracias a la rápida intervención de WFFT. Sin embargo, el oscuro pasado que este animal con dos meses de vida tiene a sus espaldas no le ha dejado indiferente.

Mongkood se ha aferrado a un par de peluches que el personal de WFFT le dio para que abrazara. Un oso de peluche blanco y un gato anaranjado que no suelta nunca.

“El pequeño Mongkood todavía está desconcertado y confundido desde que su madre no está”, escribió la fundación en el mensaje de Facebook. “Él todavía está llorando por la ausencia y los cuidados de su madre, asustado e inseguro de lo que le deparará el futuro”.

Por desgracia, este tipo de historias no son inusuales. En Tailandia, así como en otras partes de Asia, los monos macaco son robados de la naturaleza para venderlos como mascotas o para entrenarlos. Otros son asesinados y su carne se utiliza para la medicina tradicional.

Según la WWFT, la población de los macaco de cola de cerdo ha disminuido en más del 30% en las últimas tres generaciones debido a las amenazas. Esta disminución se prevé que continúe al mismo ritmo o a uno mayor en los próximos años”.


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