Los efectos de la contaminación, la falta de hábitos alimenticios saludables y ciertos factores biológicos han acelerado la incidencia de enfermedades prevenibles y no transmisibles, especialmente, en el género femenino. Dentro de la Estrategia Mundial para la Salud del Niño, la Mujer y el Adolescente 2016-2030, se demostró que el 28% de la mortalidad materna se debe a causas no obstétricas, tales como la malaria, la infección por VIH, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y la obesidad; un total de 270.000 defunciones de mujeres se debe al padecimiento de cáncer cervicouterino cada año y el 70% de las defunciones prevenibles en mujeres adultas, están relacionadas con factores de riesgo que empiezan a afectarlas desde la adolescencia.

A propósito del mes Internacional de la Mujer, especialistas de Salud en Corto explican las cinco enfermedades más recurrentes entre las mujeres y factores a tener en cuenta para prevenirlas:

  1. Enfermedades cardiovasculares: Las enfermedades cardiovasculares prenden las alarmas, ya que son la primera causa de mortalidad en la población femenina en el mundo. Éstas constituyen un conjunto de componentes que afectan el corazón y los vasos sanguíneos comprometiendo órganos como el cerebro, los miembros inferiores y los riñones. Para prevenirlas, los especialistas aconsejan realizar ejercicio físico regular; omitir el tabaquismo; controlar los niveles de colesterol, triglicéridos y presión alta; además de moderar el consumo de alimentos con un contenido alto de grasas saturadas, sal y azúcar. Una opción para el ahorro de calorías es utilizar endulzantes no calóricos.
  2. Obesidad: Constituida como una enfermedad crónica, la obesidad es uno de los problemas que más incidencia tiene en las mujeres con un porcentaje de 22,4% mientas que en los hombres es de 14,4%. La alimentación saludable reforzada con el aumento de la actividad física es la clave para que los índices de sobrepeso y obesidad tengan resultados mucho más satisfactorios en los próximos años.
  3. Diabetes: Según la OMS -Organización Mundial de la Salud- la enfermedad representó, en el 2012, un total de 1.5 millones de muertes en el mundo. Para contrarrestar dicha problemática, se sugiere una dieta basada en cereales, verduras, frutas y leguminosas con porciones reducidas. Para quienes prefieren de los sabores dulces y desean controlar sus niveles de insulina en la sangre, los especialistas recomiendan alimentos y bebidas endulzados con edulcorantes con bajo o nulo contenido calórico.
  4. Osteoporosis: siendo el tipo más común de las enfermedades óseas, la osteoporosis constituye un riesgo para la salud, especialmente en mujeres mayores de 50 años, quienes se exponen a un riesgo significativo de no contar con suficiente calcio para formar nuevo tejido óseo. Es importante comer suficientes alimentos altos en calcio y vitamina D para que los huesos no se vuelvan quebradizos ni tengan más probabilidades de fracturarse.
  5. Cáncer de mama: Pese a ser uno de los tipos de cáncer más frecuentes, si se diagnostica a tiempo se cuenta con un 90% de probabilidad de supervivencia relativa de cinco años. Realizarse regularmente el autoexamen, evitar sufrir de enfermedades como diabetes, obesidad y realizar, al menos, 4 horas de ejercicio al día puede prevenir el desarrollo de tumores cancerígenos.

Finalmente, pese a las cifras aumentadas, la generalidad es que este tipo de enfermedades son totalmente prevenibles. Por ello, se busca recordarles a todas las mujeres que su salud es lo más importante.