En Fonseca, en La Guajira, el pasado 15 de agosto las FARC (Fuerza Armadas Revolucionarias de Colombia) hicieron la última entrega de su material bélico. En ocho meses entregaron 8.112 armas, 1.3 millones de cartuchos y 22 toneladas de material inestable a las Organizaciones de las Naciones Unidas (ONU), representadas en la ocasión por el Sr. Arnault.

Con este evento Iván Márquez, Jefe de Negociación de las FARC, indicó que “ha terminado el proceso de verificación, tanto del cese del fuego como de la dejación de las armas”.

Presidente Juan Manuel Santos se pronuncia sobre la dejación de armas por parte de las FARC.
Foto: Presidencia de la República

El Presidente Juan Manuel Santos, Premio Nobel por haber alcanzado este acuerdo de paz, twiteaba:

Ese mismo día, Iván Márquez también anticipaba a la prensa el nombre con el cual las FARC, ya dejadas de un lado las armas, entrarán en la arena política a partir del próximo mes de septiembre: “Fuerza Alternativa Revolucionaria de Colombia” (FARC). El nombre aún no es definitivo, este fin de semana probablemente el Secretariado de las FARC celebrará el congreso fundacional en el cual tomarán la decisión definitiva. En todo caso, “No queremos romper los vínculos con nuestro pasado,” reiteró Márquez “hemos sido y seguiremos siendo una organización revolucionaria. Queremos ser la voz de los excluidos, de los sin voz, de los que viven en la miseria, la voz de la gente honesta y buena de Colombia”. Palabras mayores.

Interesante nombre, sin duda: cambian el término “Armadas” por “Alternativa”. Parece un cambio encomiable, sin embargo muchos se preguntan sobre las verdaderas intenciones de este grupo que de subversivo militarizado ahora pasa a ser una fuerza política.

El no cambiar la denominación es una jugada maestra, hay que reconocérselo a los líderes de este grupo, porque manteniendo el nombre “FARC” – siglas que casi a diario aterrorizaron e hirieron el pueblo, la conciencia y la imagen colombiana por medio siglo – es un poco como mantener viva esa memoria bélica-marcial, ese potencial flagelo militarizado y aterrador. En otras palabras, surge la pregunta espontánea si el lobo está preparando su disfraz de oveja por qué dudas sobre esta aparente metamorfosis pacífica? quedan muchísimas.

El Presidente Santos y su gobierno ha aclamado este evento con cierta euforia, algo que en cambio muchos colombianos así no lo han expresado. Es más, con 260.00 muertos, 60.00 desaparecidos y 7 millones de desplazados pueden bien imaginarse el estado de ánimo del pueblo colombiano. Además, las FARC en ningún momento ha pedido perdón públicamente por este conflicto armado y por todas las fechorías realizadas, solo se han limitado a acatar la oportunidad política que el gobierno Santos les ha brindado y han cumplido con el cese al fuego y la entrega de ciertos materiales bélicos, nada más.

Entrando en la pagina web de las FARC https://www.farc-ep.co/ quedo sorprendida de un lema en letras grandes que con orgullo y evidente parcialidad dice: “Que nunca más las armas de la República apunten sus cañones contra la gente de su pueblo”. Y yo pregunto: Qué hicieron las FARC por medio siglo sino apuntar sus armas, bombas, cohetes, minas, etc. contra civiles, adultos jóvenes y niños, seres débiles y desarmados?!… Curiosamente, vuelvo a entrar en el sitio web y el lema ya no aparece…

Honestamente, las preguntas que quedan en el aire son serias. Han entregado de verdad todas las armas? 8.112 armas parecen pocas en relación a las fuerzas subversivas que estuvieron en juego y que cifran en 16-17.000 guerrilleros operativos (40% hombres, 40% mujeres y 20% menores de 18 años). Han identificado y verificado todas las caletas donde los insurgentes tenían el material bélico escondido? Es re-sabido que las FARC ha participado por muchos años del negocio del narcotráfico: han declarado estos dineros ilícitos? se les ha confiscado sus cuentas? siguen involucrados en este ilícito negocio? en las varias zonas de control de las FARC que aire se respira ahora? la población colombiana se siente cómoda con estos cambios o aún siente incertidumbre y no es libre de pensar, actuar y operar?…

Solo el pasar del tiempo nos dará una respuesta contundente a cada una de esta preguntas, pero hay más.

Karl Marx
Karl Marx

El dna “revolucionario” de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) es marxista-leninista y es loable que Márquez admita cándidamente que no tienen intención de cambiar su proceder en la nueva formación política; desde luego, sería traicionarse a sí mismos, a esos ideales que les caracterizan desde los años ’60.

La ideología político-económica marxista desde que nació a finales de ‘800 ha tenido algunos logros positivos (nadie discute, por ej., el valor de los sindicatos, organización que ha sido útil en la evolución del tejido económico humano a escala mundial, aunque los sindicatos también han demostrado tener límites evidentes y frágiles cuando se trata de mirar exclusivamente a sus propios intereses en detrimento de los del resto de la sociedad); sin embargo, los fracasos que han caracterizado el pensamiento marxista y su respectiva economía planificada en los últimos 100 años son incontables y todos desastrosos.

En el siglo XX los varios países del este europeo marxista-comunista, con sus mediocres e ínfimos logros, terminaron por derrumbarse hacia finales de los ’80. Es que sin el capital, que es el producto de una actividad mercantil libre y no dictada, y que mejora la vida de uno o varios individuos, no hay progreso económico posible. Al contrario, hay involución.

El estado de Cuba lo conocemos todos, por haber leído incontables artículos sobre ello y, más aún, por haberlo visitado: un desastre social y económico subvencionado por la URSS, antes, y por el delirante chavismo ahora. Nicaragua, Corea del Norte, etc. más de lo mismo.

castro maduro

Y qué decir del más reciente experimento del socialismo bolivariano (pedimos perdón al prócer Bolivar por el pésimo uso de su ilustre apellido) del siglo XXI, de Venezuela? Un país que en los años ’80 era un faro brillante de luz en América Latina y hoy en día mantiene diariamente a sus ciudadanos en tinieblas y al borde del abismo.

Por el momento, las únicas que se salvan de estas economías de corte marxista son Rusia y China porque han injertado a su rigidez ideológica un proyecto capitalista controlado que durará el tiempo que dure puesto que los obreros y empleados que están alimentando dichos experimentos cada día más tienen mayores expectativas económicas y existenciales.

Es curioso este resurgir de la ideología post-marxista. La reciente crisis financiera del mundo occidental – con todos los despiadados atropellos que las oligarquías políticas-financieras han urdido contra la clase baja y media – ha dado nuevo oxygeno a las protestas ciudadanas y algunos han caído presa del fácil populismo político y se han alistado bajo este tipo de nueva ideología política que, poco a poco, conduce directamente al despotismo. De “guate-mala a guate-peor” como dice el refrán.

Y cómo piensan las FARC implementar su modelo político en Colombia? Mucho me temo que por medio de variadas medidas populistas (léase sobornos, prebendas, cohechos, amenazas, etc.) las nuevas FARC intentarán seducir al pueblo colombiano en previsión, además, de las elecciones presidenciales del 2018. Así lo hizo Chavez para consolidarse con el poder en Venezuela – regalando comida, dinero, atención medica, etc. – a cambio del voto político… y algunos míopes se venderán hasta por una botella de rón, o una comprita de comida, o un trabajo de “corbata”, o quizás una curul en el Congreso en Bogotá.

“Queremos ser la voz de los excluidos, de los sin voz, de los que viven en la miseria, la voz de la gente honesta y buena de Colombia”. Bellas palabras e intenciones Sr. Márquez, suenan a esa sensibilidad judeo-cristiana que podemos leer en varios pasajes de la Biblia.

marquez paz

Sin embargo, algo me dice que la realidad es más cercana a la fábula de Caperucita… “Abuela, por qué tienes esas orejas tan grandes?… Para escucharte mejor… Abuela, por qué tienes esos ojos tan grandes?… Para verte mejor. … …”

A caso no fueron las FARC las que excluyeron de sus tierras, de sus pueblitos, de sus labores, de su pan cotidiano, de sus rosas de yuca, de sus maizales, de sus campos agrícolas y ganaderos a más de 7 millones de desplazados?! No fueron ellos los que extorsionaban y secuestraban a menores? De cual miseria desean liberarles cuando ellos (como sus compadres castristas) no tienen ni idea de los que es ser empresario, incentivar nuevos productos, generar riqueza, respetar los derechos de los empleados, tolerar divergencias, fomentar diversidad, etc. etc. O piensan que con una economía nacionalizada en las manos de ideólogos e ineptos se va a arreglar todo? Quieren ver un ejemplo tangible? Miren al infierno que acontece en el país vecino, donde toda la clase media, los técnicos petroleros, los empresarios, etc. que han podido huir (porque algunos no han podido irse) han huido del país y la economía ha caído en las manos de incapaces y corruptos.

En Colombia hay mucha gente buena y honesta; gente que cada día se gana el pan con esfuerzo lucha y valentía, gente que no necesita “cuentos” ni ideologías. La gente lo que necesita es seguridad, oportunidad de educación y de empleo, asistencia médica, lo demás se lo sabe buscar y desarrollar por sí misma. Esa es la dignidad que precisa cada ser humano: poder estudiar y vivir con seguridad para realizar libremente los sueños que cada uno lleva en su alma y corazón y así contribuir riqueza a toda la sociedad.

Hace 2500 años, aún siendo paganos (aunque sospechaban de la existencia del Dios verdadero), los antiguos griegos eran culturados y por medio de la filosofía y de la ética nos alertaron que la democracia (el mejor orden político posible) precisa de una ciudadanía civilizada, inteligente, libre de despotismos y en cierto modo altruista. Añadiría que, luego, con los preceptos éticos de clara matriz judeo-cristiana, surgió la base para una organización política democrática, estable e iluminada. Esto es indiscutible, si se sabe manejar; sin embargo, cuando el excesivo materialismo, el ateísmo, el egoísmo oligárquico, la corrupción y el cáos se apoderan de una sociedad surge taxativamente la tiranía, civil o militar, porque ya no hay quien componga el desmadre. No es precisamente esto lo que necesita nuestra querida Colombia.

Amanecerá y veremos!!