La marca de automóviles deportivos Lamborghini donó, el miércoles pasado, al Papa Francisco un ejemplar de una edición especial de su modelo Huracan, que será subastado para ayudar en obras benéficas.

Los miembros de la empresa le entregaron a Francisco un elegante vehículo color blanco y con detalles en oro amarillo. Papa Francisco procedió a bendecirlo en su residencia del Vaticano.

Parte de los fondos que se obtengan con la subasta en Sotheby’s se destinarán a la reconstrucción de las comunidades cristianas de Irak devastadas por el grupo extremista Estado Islámico.

Recordar que el precio mínimo del Huracan, que llegó al mercado en 2014, suele rondar los 183.000 euros.

Finalmente, el objetivo es permitir que los cristianos desplazados “puedan regresar por fin a sus raíces y recuperen su dignidad“, explicó el Vaticano.