La Corte Constitucional de Colombia ha anulado una sentencia de 2017 que prohibía las actividades taurinas y las corridas de toros y las consideraba maltrato animal. De esta forma, a partir de mayo de 2019, volverá a haber corridas de toros.

La Corte Constitucional colombiana añade que la sentencia no tenía en cuenta una jurisprudencia de 2010 en la que se advertía que las corridas de toros eran una expresión del arraigo cultural del país y que en ninguna ciudad o pueblo del país era posible prohibir este tipo de expresiones.

La sentencia de 2017 prohibía la tauromaquia, las peleas de gallos, las novilladas y las becerradas. Los magistrados de la sentencia se basaban en que la legislación cataloga a los animales como seres sintientes y que, por tanto, no era constitucional maltratarlos.

La ley de 2010 queda ahora vigente y en Colombia volverán las corridas de toros, aunque con ciertos matices.

Se especifica que solamente podrán celebrarse en aquellos municipios donde sea una práctica tradicional, por lo que seguirá sin haber corridas en las ciudades donde nunca se hayan celebrado. También establece que las autoridades municipales “en ningún caso podrán destinar dinero público a la construcción de instalaciones para la realización exclusiva de estas actividades”.