Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la falta de actividad física, en cuanto a índices de mortalidad mundial representa el 6% de las muertes registradas en el mundo. Si bien la práctica de deportes aumenta la calidad de vida y desarrolla efectos saludables en el organismo, puede ocasionar riesgos para la salud como lesiones de rodilla, traumatismos en el tendón de Aquiles, fracturas, dislocaciones, entre otros que con el paso del tiempo pueden provocar consecuencias a nivel cognitivo, emocional y conductual.

Aunque, hoy en día exista una mayor concientización de realizar deporte y mantener hábitos saludables debido al poder de las redes sociales con la aparición de diferentes aplicaciones para aprender ejercicios y deportes, y a la moda de estar en forma, muchas veces cuando se inician actividades físicas las personas no saben cómo deben realizarse; una falta de asesoría puede ocasionar, con una alta probabilidad, riesgos de lesión.

Así es como, el Dr. Camilo Abril Aguilar, experto en patologías de alta complejidad, ortopedia y traumatología, afirma que, «una lesión física se puede generar por múltiples razones como falta de estiramiento antes de hacer ejercicio, realizar un mal movimiento, tropezar, sobrecargar el cuerpo con ejercicios de alto impacto, uso inadecuado del equipo de entrenamiento. Una mala práctica de entrenamiento, puede ocurrir sin importar si es a nivel competitivo, o recreacional, lo más importante es que cada persona aprenda a conocer su cuerpo, sus límites, y sobretodo, educarse del deporte que quiera realizar; por más simple que parezca es necesario contar con una buena condición física, que implica capacidad de fuerza, flexibilidad y coordinación».

¿Cómo se previenen las lesiones deportivas?

Existen dos tipos de lesiones ocasionadas con el deporte o actividad física: las lesiones agudas y las lesiones crónicas. Las primeras se presentan repentinamente mientras se está realizando ejercicio, ocasionando, entre las más comunes, fractura de huesos, esguinces de mano o de tobillo, dislocaciones, hinchazón muscular. Y las segundas, ocurren después de realizar actividad física, se desarrollan progresivamente, como tendinitis, hinchazón, dolores constantes.

De esta forma, para prevenir cualquier lesión, se recomienda:

  • Realizar calentamiento previo a la actividad física
  • Llevar una alimentación saludable y una hidratación adecuada para mantener oxígeno en el cuerpo
  • Correr en superficies planas
  • Tomar reposo cuando el cuerpo lo indique y dormir más de 7 horas diarias
  • Procurar no torcer las rodillas al hacer estiramientos
  • Doblar las rodillas al realizar ejercicios con saltos
  • No levantar peso mayor a lo debido, no sobrecargar los músculos
  • Usar equipos de protección según el deporte
  • Elegir un deporte que mejor se adapte a la condición física y de edad
  • No entrenar excesivamente

«Esforzarse más de lo debido ocasiona lesiones crónicas, que a diferencia de las agudas que su tratamiento comprende reposo, hielo y comprensión, necesitará de medicamentos, antiinflamatorios, terapias; y si el caso es más grave y hay limitación de movimiento requerirá de cirugía, fisioterapia, vendaje compresivo y tratamientos de cuidado intensivo», agrega el médico Abril, especialista del área de ortopedia de Clínica Medical.

La actividad física es básica en el diario vivir de las personas, pero siempre debe ir acompañada de una evaluación médica o de un experto físico que según el caso indique el nivel de intensidad y la capacidad física de cada quien; es todo un proceso.

«Una persona que poco hace ejercicio no puede instantáneamente realizar actividad de alto rendimiento. No obstante, un deportista de alto nivel también debe asesorarse constantemente. Cualquier lesión puede generar no sólo repercusiones físicas, también psicológicas y conductuales como depresión, estrés, baja autoestima, cólera, obesidad», concluye Abril.

Entonces, aunque no hay que pasar desapercibido que el sedentarismo conlleva a problemas de salud pública como el riesgo de muerte prematura, enfermedades cardiovasculares, estrés, ansiedad, depresión, siendo la carencia de actividad física la causa principal del 27% de los casos de diabetes, 25% del cáncer de mama de color y aproximadamente el 30% de la carga de cardiopatía isquémica, según la OMS, es fundamental comenzar con un protocolo de evaluación médica previa a la práctica de cualquier deporte para la prevención tanto de una lesión como de una enfermedad.