A cuentagotas, para entretener a la galería a través de sus áureos medios de comunicación, el presidente electo, Iván Duque Márquez, dio a conocer el gabinete ministerial, que tendrá como misión implementar a fondo el modelo neoliberal en aspectos pendientes en los compromisos con EEUU y las multinacionales, suscritos en los Tratados Bilaterales de Libre Comercio y en los acuerdos de la Organización para la Cooperación del Desarrollo Económico –OCDE–, así como en la Organización del Tratado del Atlántico Norte –OTAN–. En ellos se comprometió al país a abrir sus fronteras en todos los niveles. Es por eso que las características principales de ese equipo que “defenderá los intereses extranjeros por encima de los de la Nación”, son su dogmatismo del libre comercio, su preferencia por los negocios hasta el punto que sean o hayan sido representantes de gremios económicos y la obsecuencia por el patrón del Centro Democrático, Álvaro Uribe Vélez.

Como lo advirtió Francisco Mosquera, fundador del MOIR, en vista de que “vienen por el tejar y la que teje”, dicho equipo de gobierno debe tener la suficiente capacidad de engaño para que los pobres se mueran de hambre pero felices, esto es “corazón grande”; pero además, debe tener “los hígados suficientes” para imponer a la fuerza sus planes maquiavélicos contra la población, o sea “el pulso firme”. Ese “corazón grande y pulso firme” que Duque hereda de su jefe Uribe es lo que se perfila en dicho gabinete, que buscará hacer recaer, aún más, la crisis en los bolsillos de los asalariados, a través de las reformas tributaria, de pensiones y política para continuar la conspiración contra el país por la vía de profundizar las privatizaciones de derechos fundamentales y de empresas estatales rentables.

Uno de los que primero habló dejando ver las procaces intenciones del gobierno Duque –se debió llevar un regaño por imprudente– fue el negociante de mercancías Guillermo Botero Nieto, que en la ruleta de la fortuna le correspondió ser ministro de Defensa. Según Lasillavacía “Botero es hijo del comerciante antioqueño Lorenzo Botero Jaramillo, fundador de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), entidad a cuya junta directiva entró en 1985 y de la que es presidente desde 2003… Uribe lo nombró su representante en las juntas directivas de La Nueva EPS y de la Cámara de Comercio de Bogotá”.

El día de su designación, Botero afirmó que se va a reglamentar la protesta social: “En el ámbito social, respetamos la protesta social, pero también creemos que debe ser una protesta ordenada que verdaderamente represente los intereses de todos los colombianos y no solo de un pequeño grupo”, señaló en la Cumbre Concordia Américas. Se trata de continuar criminalizando la protesta social, ya de por sí limitada en el artículo 37 de la Constitución Política Nacional y en la ley 1801 del 29 de julio de 2016 o Código Nacional de Policía y Convivencia, con los cuales se han cometido todo tipo de asesinatos, atropellos y persecución contra la población. Mientras señalan a gobiernos vecinos como dictadores, limitan las libertades democráticas de los colombianos. ¡Para los medios de comunicación el silencio es elocuente!

Por: José Arlex Arias Arias
Comunicador Social – Periodista
José Arlex Arias Arias