Lo bueno y lo malo de Colombia en esta fecha de eliminatoria

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Colombia tuvo una doble fecha más que positiva. Obtuvo una valiosa victoria en Asunción y a logró sacar un empate ante Uruguay, quedando dentro del grupo de clasificados parciales al Mundial de Rusia.

Sin embargo, hubo cosas para resaltar y que deberían mantenerse hasta el final de las eliminatorias y tras que deberán cambiar ya si no se quiere sufrir al final del camino para obtener el tiquete al Mundial.

Lo bueno.

La entrega: Colombia nunca se rindió. Ni en Paraguay cuando el partido estaba cerrado y se daba por hecho que se llevarían el empate. Los de Pekerman siguen siendo fieles al estilo del argentino. Atacan, presionan, mantienen el orden y sobretodo el equilibrio que le da solidez defensiva y volumen en ataque.

La defensa: Es el punto fuerte del equipo. Tras la salida de Yepes y Amaranto Perea, surgieron nombres como Jeison Murillo y Cristian Zapata, que hoy están muy lejos de un nivel aceptable de Selección. Pero Oscar Murillo y Yerri Mina, los dos centrales que usó Pekerman en esta doble fecha rindió sus frutos y demostraron que pueden ser una buena dupla defensiva, sobretodo aprovechando el juego aéreo de los dos, uno de los puntos débiles de Colombia.

La suerte: En el fútbol existe un factor determinante, a veces se fabrica, a veces no se puede explicar. Colombia tuvo pocas opciones de gol ante Paraguay en un partido muy cerrado y gracias a una pared sobre la hora entre Bacca y Cardona, se pudo llegar al gol de la victoria. Contra Uruguay, cuando el partido estaba cerrado, una magistral jugada riesgosa de Mina, terminó en el gol del empate. Algo de suerte que no viene mal, pero que tampoco hay que abusar de ella.

Lo malo.

No hay delanteros: Ni Bacca, ni Muriel, ni Martínez han sido claros a la hora de definir. Son los delanteros los encargados de hacer los goles, o en su defecto arrastrar la marca. Pero lo que han mostrado, ha sido pobre y mezquino. Bacca se calienta porque no le sale media, y desperdicia las pocas que le quedan en los pies. Muriel, jugando en una posición más retrasada, demuestra que es más un delantero de área que un pivote, y Roger Martínez, producto de los nervios y la inexperiencia, no ha terminado de encajar en el equipo, juega en otra sintonía con el equipo y se comunica poco con sus compañeros.

Cuadrado: El extremo de Colombia abusó del juego individual y se olvidó de lo colectivo. Si bien tiene talento para echarse el equipo al hombro, un poco más de colaboración le hubiera venido bien a Colombia. Además, últimamente se dedica más a tirarse al piso y pedir faltas inexistentes que a jugar.

Jamesdependientes: Si bien el balance de esta doble fecha fue positivo, quedó algo claro y es que Colombia es una con James y otra sin el 10 del Real Madrid. Su ausencia por lesión dejó un vacío tremendo en la mitad de la cancha y al equipo sin ideas, sin fútbol ofensivo y sobretodo sin un líder claro dentro del terreno. Cardona le cambió la cara a Colombia en ambos partidos cuando ingresó, pero se le nota la falta de físico. Y Macnelly, lejos de aquel nivel que lo puso como el 10 de la Selección en su momento.

Así las cosas, habrá que mantener y fortalecer los puntos fuertes que mostro la Selección y mejorar, desde ya, los puntos más flojos que tiene el equipo de Pekerman si es que quiere empezar a hacer diferencia en los puestos de arriba de la tabla.


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