“En los años 20 ya comenzó a notarse una preocupación creciente, por el tipo de alimentos que se ingerían y las condiciones de producción de los mismos, especialmente a causa de su carácter industrializado y sus altos contenidos de productos químicos.”

A partir de los 60 la industria agroalimentaria ha dado un vuelco, y ha ido evolucionado hasta el punto de que hoy, los consumidores exigen alimentos que les aseguren una mayor calidad de vida. Pero ¿cómo saber si un alimento es o no ecológico?

  1. Naturales
    Para que un alimento sea considerado ecológico tiene que provenir de cultivo o crianza auténticamente natural y cumplir con las normativas que rigen su producción y las de las empresas que certificarán dicho origen.
  2. No transgénicos
    Toda la cadena de producción de los alimentos ecológicos debe estar exenta de productos modificados genéticamente. Las semillas deben ser orgánicas, la alimentación de animales debe ser ecológica y los productos y subproductos, no pueden contener ni emulsionantes, ni colorantes, ni otros derivados de origen OMG.
  3. Cultivados o criados sin químicos
    Tanto si el alimento ecológico es un fruto, una verdura o algún derivado cárnico, no puede haber tenido contacto con ningún tipo de producto de origen químico, entre los que destacan: los antibióticos, herbicidas, hormonas de crecimiento, fungicidas o plaguicidas.
  4. Fertilizados naturalmente
    Ni los fertilizantes ni los abonos químicos pueden formar parte de la cadena de producción de un alimento ecológico. En caso de ser necesaria la fertilización se debe recurrir a los abonos naturales y/o al compost.
  5. Alimentados naturalmente
    Cuando se habla de carne ecológica es fundamental que el alimento de los animales que van a producirla, sea también de origen ecológico para no correr riesgos de contaminación. No está permitido el consumo de pastos tratados químicamente o de piensos de origen industrial.
  6. Procedentes de ganadería extensiva
    Para que la carne ecológica alcance el nivel de calidad exigido es necesario seguir una serie de pautas que influirán en el desarrollo de los animales. Uno de ellos es que debe ser criado en la modalidad de “ganadería extensiva”, donde cada espécimen debe contar con unas condiciones de movimiento, alimentación y desarrollo, similares a las que tendría en libertad.
  7. Con trazabilidad
    Desde el momento en el que se adquieren las semillas o cuando nace un animal que producirá alimentos ecológicos se debe poder seguir el desarrollo de todo el proceso de forma exhaustiva, con el fin de comprobar que el alimento final cumple con las características indicadas.
  8. Cumplen controles sanitarios específicos
    Para lograr que un alimento sea oficialmente declarado como ecológico deberá cumplir con todas las normas sanitarias generales, además de las particulares para este tipo de productos, con lo cual se obtienen las certificaciones pertinentes.
  9. Tienen un etiquetado especial
    Los productos europeos que sean considerados como alimentos ecológicos llevan un distintivo: una hoja que está formada por estrellas. En España hay otra serie de sellos que indican el comité de control al que se hayan sometido los distintos productos.
  10. Los alimentos ecológicos son más beneficiosos para la salud, ya que los consumidores, disminuyen el riesgo de exposición a diferentes sustancias químicas (frecuentes, por otra parte, en la alimentación convencional).
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