En la actualidad, los dispositivos electrónicos han transformado la manera de comunicarse entre las personas a tal punto de conformar comunidades virtuales. Sin embargo, varios estudios científicos han comprobado que aprender a escribir a mano es fundamental tanto en el desarrollo de los niños como en el proceso de los adultos. En este sentido, la pluma ha cumplido un papel importante en la sociedad, desde su origen.

Partiendo de esto, Faber-Castell desde su origen y hasta el día de hoy ha seguido promoviendo diferentes campañas en pro de incentivar la escritura a mano, presentando de esta forma varias técnicas o herramientas que le permiten a las personas retomar el hábito de la escritura, teniendo como base los beneficios que esto trae para su cerebro y cómo parte de su imagen personal.

Una de estas técnicas es la caligrafía, considerada como el arte de escribir utilizando signos expresivos, elegantes y armoniosos, que permiten transmitir un mensaje visual e interesante ante los ojos de quienes lo leen y a su vez identifica los rasgos característicos de una persona a través de la escritura.

“La práctica de la escritura a mano no sólo ayuda con el aprendizaje en sí mismo, sino que también mejora la expresión de ideas, colabora con el desarrollo de las habilidades motoras finas, se procesa mejor la información y de esta manera se logra analizar el contenido de manera más eficiente”, afirma Andrés García, Gerente Nacional de Mercadeo de Faber-Castell Colombia.

De acuerdo a lo anterior, el mantener el cerebro activado, es uno de los principales beneficios al momento de escribir a mano, convirtiéndose en un buen ejercicio mental que potencializa la inteligencia, evita las distracciones, mejora el aprendizaje y aumenta la creatividad en las personas.

Sin embargo, manejar hoy en día un teclado puede parecer una forma rápida de escribir con una letra siempre legible y a la facilidad para imprimir varias copias de un mismo texto, logrando realizar otras actividades al tiempo, como escuchar música, estar pendiente del chat o de las redes sociales, pero lo que no saben las personas es que esto generará una menor capacidad de procesar nueva información al cerebro, cualidad que sólo se adquiere con la escritura a mano.