Los contaminantes de los autos pueden contribuir al desarrollo de Alzheimer

379

El esmog que se en las grandes ciudades (como la Ciudad de México) no sólo afecta la visibilidad y las vías respiratorias: también podría estar dañando el cerebro humano. Un nuevo estudio ha descubierto que diminutas partículas de contaminación del aire en el cerebro de los pacientes con Alzheimer – un hallazgo que sugiere que el smog puede estar acelerando, o posiblemente causando, la enfermedad neurodegenerativa.

Partículas de magnetita con características distintivas – que solo podrían derivar del motor de un automóvil – fueron encontradas en el cerebro de pacientes con Alzheimer en la CDMX. Aunque estas partículas si pueden crearse naturalmente en el cerebro, las partículas encontradas en el tejido cerebral se formaron de manera que solamente podrían ser creadas a través de las altas temperaturas de los motores de automóviles o sistemas de frenos.

Los científicos ya sospechaban que dichas partículas eran tóxicas porque el hierro en ellas puede reaccionar con el oxígeno y causar daño cerebral. No obstante, el hallazgo muestra por primera vez como los contaminantes del aire pueden llegar hasta nuestro cerebro.

Para el estudio, el equipo de la Universidad de Lancaster, analizó el tejido de 37 personas, 29 de las cuales vivieron en la Ciudad de México – área con uno de los mayores niveles de esmog en el planeta. El equipo sugiere que las nanopartículas son tan pequeñas que podrían pasar por la nariz al sistema nervioso de donde son transportadas a la corteza frontal del cerebro. Aunque el hallazgo es sorprendente, aún es difícil probar una relación directa entre la contaminación del aire y los padecimientos neurodegenerativos.

Los hallazgos, reportados en el diario PNAS, llaman la atención respecto a los fuertes efectos que la contaminación pueden tener en la salud humana y por lo tanto la importancia de reducir dichos niveles.

Califica la noticia

Permitida su reproducción total o parcial citando la fuente