Los monstruos que aterran sus finanzas

Frankenstein, Drácula, Zombie y Bruja, los cuatro tipos de deudas monstruosas que pueden horrorizar su vida.

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Halloween es la ocasión perfecta para recordar las sensaciones y sentimientos que producen los sustos. Generalmente, el miedo está acompañado de preocupación, estrés, presión, ansiedad, desesperanza e incluso insomnio y enojo. Curiosamente, el 92 por ciento de los clientes de Resuelve tu Deuda, la primera reparadora de crédito del país, relacionan estos sentimientos con los problemas de sobreendeudamiento.

“Tener una o varias obligaciones acumuladas puede ser la peor pesadilla para muchas personas e incluso familias y hogares. Cuando el sobreendeudamiento se sale de control, las obligaciones poco a poco se convierten en el monstruo que acecha nuestras vidas y elimina por completo la tranquilidad” afirma Rodrigo Nadal, gerente de Resuelve tu Deuda en Colombia.

Según el reporte de Estabilidad Financiera del Banco de la República, presentado en marzo de 2016, hasta diciembre del 2015 las deudas de los hogares colombianos ascendieron a $167.7 billones; de esta cifra 67.5 por ciento corresponde a créditos de consumo y el 32.5 por ciento a vivienda. De acuerdo con el Emisor, y con base en la información de la Encuesta de Educación Financiera y Carga Financiera, de cada $100, los colombianos destinan $22 para el pago de deudas.

“La distribución ideal para el presupuesto que recomendamos desde Resuelve tu Deuda es el 70-30, en donde el 70 por ciento incluye vivienda, salud, alimentación, educación y transporte, y el 30 por ciento se destina a ahorro, entretenimiento y pago de crédito. Esto significa que si se respeta el presupuesto a la perfección, el gasto en deuda mensual no debería exceder el 10 por ciento de los ingresos, es decir, por cada $100 se tendrían que destinar $10”, puntualiza Nadal.

Para que no lo tomen por sorpresa, a continuación le compartimos cuatro tipos de deudas monstruosas, con el fin de que tenga la oportunidad de prevenirlas e identificarlas a tiempo, recuerde que estas pueden atacarlo si descuida sus finanzas personales.

›          Deuda Frankenstein: aquí el deudor, o en este caso el doctor Frankenstein, saca de una tarjeta para pagar la otra, pide préstamos, hace avances para cubrir los pagos mínimos de los diferentes productos financieros y en general cubre sus obligaciones con más créditos. Al final resulta una deuda monstruosa enorme, producto de distintas formas de pago y soluciones exprés que sólo generan más y más problemas.

Consejo: desde Resuelve tu Deuda recomendamos no acudir a nuevas obligaciones para saldar las actuales, esto solo crea una bola de nieve de sobreendeudamiento de la cual es muy difícil salir. Lo más importante es buscar soluciones para liquidar las deudas por su cuenta mediante el ahorro, recorte de gastos y/o aumento de ingresos.

›          Deuda Drácula: esta deuda no le chupa la sangre, pero si todo su ingreso mensual. Ya sea porque el préstamo se encuentra en el mismo banco que su nómina o porque utiliza el total de su sueldo para pagar las cuotas mínimas que al final de mes, lo dejan seco.

Consejo: si su pago de deuda mensual supera el 30 por ciento de sus ingresos mensuales, se encuentra en una situación de sobreendeudamiento y está sacrificando sus necesidades básicas y/o gastos fijos para pagar cuotas. Desde Resuelve tu Deuda le recomendamos acudir a un experto que le brinde la asesoría para solucionar su problema sin renunciar a su calidad de vida y la de su familia.

›          Deuda Zombie: es simplemente inmortal. No recuerda cuándo empezó a pagar cuotas mínimas y, aunque las paga puntualmente mes a mes, la deuda simplemente no se muere. Lamentablemente no hay golpe en la cabeza que termine con la “Deuda Zombie”.

Consejo: el pago mínimo, aunque muchas veces es una buena herramienta para mantenerlo fuera de las centrales de riesgo, es peligroso porque alarga y aumenta una deuda si la mayor parte de la cuota se destina a intereses y no a pago de capital. Desde Resuelve tu Deuda recomendamos sacrificar el dinero que se destina a rubros como gasto hormiga o entretenimiento para abonar más del mínimo mensual y poder liquidar las obligaciones cuanto antes.

  • Deuda Bruja: es la que encanta con sus meses sin intereses, hechiza en las ventas nocturnas, seduce con sus beneficios de compra y, al final, nos deja simplemente endeudados. Lo malo es que este embrujo no es de una sola vez, siempre que existe una nueva promoción, la “Deuda Bruja” está lista para salir y acumular más saldo a la deuda que ya tenemos.

Consejo: desde Resuelve tu Deuda le recordamos que no es obligatorio tomar todas las promociones del mercado y que los meses sin intereses no son descuentos o regalos. Las promociones son buenas cuando se utilizan en cosas que realmente necesitamos y de manera responsable.


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