La Revolución Industrial del siglo 18 permitió el mejoramiento de los procesos industriales y por consiguiente una producción masiva, de productos y con precios más bajos. Eso en parte pareció bueno a las clases consumidoras. Sin embargo, en los aspectos productivos y económicos se dan fenómenos que a veces traen consecuencias no muy buenas. En el caso actual, estamos invadidos de productos chinos a precios muy bajos, eso hace que la gente popular opte por comprar más cosas quizás con determinada cantidad de dinero.

Lamentablemente, dado que la calidad de productos chinos es pésima, en poco tiempo los artefactos se dañan y al no tener reparación, obliga al consumidor a comprar otro artículo similar para solventar sus necesidades reales y emocionales (esto cuando se trata de cosas para su entretenimiento como radios, tocadiscos, entre otros). Entonces de forma indirecta el consumismo de un país se acelera más de lo necesario, y con eso viene el desbalance de importaciones frente a exportaciones, lo cual de alguna manera trae más inflación.

En la historia de la Depresión de 1929 de los Estados Unidos se dio el hecho de que ese país al verse favorecido por una serie de factores productivos, llegó a generar más oferta que demanda de bienes y servicios, lo cual produjo un efecto inverso, o sea, las fábricas tuvieron que despedir a empleados y reducir o incluso destruir parte de la producción para que se diera en algún momento el equilibrio entre esa oferta y demanda.

Al mantenerse por cierto tiempo el desempleo, hubo hambre y toda clase de necesidades que no se podían solucionar. Además, los Estados Unidos sufrió pérdida de poder adquisitivo en el campo de las importaciones, lo que afectó a muchos países que dependían de exportar a la nación ya mencionada, entonces eso condujo a una cadena de reducción de la producción e incluso al cierre de fábricas y empresas, de los más diversos servicios.

Retomando, el asunto de la excesiva producción que actualmente tiene China, hasta el momento los más favorecidos son sus clases obreras, pero el resto del mundo ve el peligro de no poder ofrecer sus productos a precios tan bajos como los chinos. Y es que cada país y bloques regionales tienen realidades políticas, modelos de economías y crisis inflacionarias que no les permiten siempre tener un buen desarrollo tecnológico. Luego, se dan casos de países que producen algunas cosas de buena calidad, pero desdichadamente para lograr eso los costos totales son más altos, y eso impide que se pueda competir con precios tan bajos como los de países asiáticos.

De hecho las empresas textiles y de confección de ropa que en los años 70 y 80 tuvieron su apogeo en varias naciones de América Latina, por situaciones como altos costos y cargos tributarios que nuestros gobiernos les impusieron, prefirieron cerrar y se trasladaron a países donde la mano de obra es más barata, y hay menos cargas sociales y tributarias.

Entre otras cosas, supuestamente cada país debe poseer su propia moneda producto de una identidad nacional económica. Pero debido a que cada nación se ve influenciada por múltiples factores internos y externos socioeconómicos surgen crisis monetarias tales como pérdida de valor adquisitivo y por consiguiente aparece la inflación. Algunos países entonces han buscado medidas para corregir esos problemas, entre ellos está la dolarización.

Empero, algunos se oponen a este tipo de acciones pues supone la intromisión de factores monetarios que para algunos parecieran violar los principios de soberanía económica, de cada nación. Otros países han optado por hacer conversiones monetarias tales como la de poner la moneda a la par del dólar, por ejemplo. Luego se han dado casos como el de la unificación monetaria en parte de Europa con el euro, que se ha convertido en la moneda única de varios países de esa región.

Cuando se implantó el euro se pensó que sería la solución de los problemas económicos, aun así, algunos piensan que esa moneda ha disparado la inflación y no ha podido solucionar la recesión europea o el desaceleramiento comercial y productivo. De todas formas, como se sabe, el auge que tienen varios países asiáticos ha puesto en riesgo la competitividad de Europa Central. Nótese entonces, como una serie de hechos monetarios y productivos implican, auténticos fenómenos financieros o económicos.

Por: Osvaldo Corrales Jiménez
Comentarista de temas cotidianos