El desgaste de la batería o la deformación de la carcasa de un smartphone pueden provocar este tipo de accidentes. Asimismo, cargar un dispositivo que se ha enfriado mucho o se ha sobrecalentado también puede provocar el mismo efecto.
Así lo señaló el ingeniero del centro de servicio I Can Fix Antón Lébedev en una entrevista con Nevskiy Novosti a tiempo de señalar que cualquier gadget con una batería de litio puede ser una «bomba» potencial en el bolsillo.

«En los smartphones, las baterías suelen funcionar bien a temperaturas entre cero y +30 grados. Además, cualquier batería de litio explota por cargas elevadas, incluidas las baterías de algunos juguetes de radiocontrol, las baterías de los dispositivos de vapeo, los cigarrillos electrónicos, todos ellos explotan de una forma u otra por la carga», explicó.

Agregó que un defecto de fábrica también puede provocar la explosión de los dispositivos. El ingeniero recordó que hace cinco años los propietarios del Samsung Galaxy Note 7 se enfrentaron a una desagradable situación cuando las baterías del smartphone explotaron en masa debido a un defecto de ensamblaje, haciendo que en un momento dado se prohibiera la entrada de estos teléfonos en los aeropuertos.

«Por cierto, existe la creencia generalizada de que los cargadores de mala calidad dejan la batería fuera de servicio y que algo puede ir mal por culpa de este tipo de cargadores, pero esto es un mito. Los cargadores de mala calidad pueden dañar el controlador de carga, pero no las baterías en sí», concluyó Lébedev.