Cuando fue detenida, el 29 de julio pasado, la colombiana Liliana del Carmen Campos Puello, conocida como la ‘Madame’, amenazó con revelar nombres de políticos, empresarios y otras personalidades que formaban parte de su lista de clientes. Gracias a ellos, a los que ofrecía unas 250 jóvenes y menores de edad a las que indujo a la prostitución, consiguió un lujoso estándar de vida que contrasta con sus días tras las rejas.

La cárcel de San Diego está en mal estado y hasta sufrió recientes derrumbes. Allí, la ‘Madame’ ya no tiene privilegios y debió adaptarse a las reglas que imponen las otras reclusas. Cuando llegó, las autoridades del penal se encargaron de que lo hiciera de la manera más discreta posible, por lo que solamente fue recibida por sus compañeras de la celda 1.

Recién al día siguiente, en el patio, se le acercó el resto de las 130 internas, aunque nadie la juzgó por sus delitos. “Suficiente tiene con la presión mediática y el estigma social”, comentaron. A la vez que señalaron que no se despega de la televisión durante los noticieros y que “en ocasiones se la ve triste”, en especial, “por la situación que atraviesan sus hijos, quienes tuvieron que ser retirados de los colegios en que estudiaban porque empezaron a ser víctimas de ‘bullying'”.

“A la gente, sobre todo a la prensa, se le olvida que nosotras somos seres humanos. Uno a veces tiene más presión de los medios de comunicación que de las acusaciones de la Fiscalía. A veces no se dan cuenta del daño que producen a las personas y a sus familias cuando aumentan una noticia sin conocer realmente los hechos”, comentó otra de las presas, Paola Maldonado.

Más allá del vínculo con las otras internas, la proxeneta debió acostumbrarse a un entorno diferente al que acostumbraba. En la celda 1 tiene su cama, al lado de la que colocó un ramo de flores rojas que le enviaron sus amigas. Sin embargo, este ‘hogar’ será temporal, ya que la cárcel de San Diego, un exconvento, dejará de funcionar y las internas serán trasladadas a un lugar más seguro. Su infraestructura es deficiente, por lo que, por ejemplo, un paredón se derrumbó.

Liliana Campos fue detenida acusada de presunta inducción a la prostitución, trata de personas y concierto para delinquir, al reclutar en Cartagena a unas 250 jóvenes colombianas y venezolanas a las que integraba a una red internacional de prostitución.