Más de 300 renos murieron durante tormenta eléctrica en Noruega

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Hardangervidda, una meseta al sur de noruega es un lugar popular entre turistas y alpinistas, conocida por su gran belleza natural. Conforme las temporadas cambian, miles de renos migran a través de la meseta, moviéndose de tierras más secas hacia el este, donde se alimentan de líquenes y posteriormente hacia el oeste, en donde se reproducen.

 

Pero el viernes pasado algo inusitado sucedió, una tormenta transformo la meseta en una escena espeluznante. Aparentemente, una tormenta eléctrica mató a una manada de renos completa: 323 renos en la última cuenta, incluyendo a 70 crías y cinco renos más que debido a la gravedad de sus heridas tuvieron que ser dormidos.

 

Las autoridades han conjeturado que una descarga de electricidad extremadamente fuerte de la tormenta – y la interacción entre el rayo con la tierra y  el agua – electrocutaron a los animales.

 

Renos muertos

 

“A menudo, los renos se amontonan en grupos durante las tormentas eléctricas,” explica Kjartan Knutsen a The New York Times, miembro de la Agencia Noruega del Medio Ambiente. “Es una estrategia de supervivencia, pero en este caso parece haber sido el motivo de su muerte. Los cadáveres están todos recostados en un gran grupo, apilados juntos.”

 

Un empleado de la agencia encontró los cuerpos mientras realizaba un recuento en conexión con el sacrificio de la manada, a través de cacería controlada. Durante la caza – que comenzó el 20 de agosto y que está programada para durar hasta finales de septiembre – se planea matar de 2,000 a 3,000 de los 13,000 renos existentes, y los planes de cacería siguen en pie.

 

La cacería legal de los renos se realiza para obtener un balance entre la población y los recursos del área.

 

Olay Stran, investigador del Instituto Noruego para la Investigación Ambiental inspeccionó el sitio el domingo. “ Los rayos fueron intensos, la cantidad de agua que cayó ese día fue increíble y el grupo entero fue encontrado muerto en la escena, colocados como suelen estarlo, amontonados en un grupo… estaban parados sobre una colina, al parecer caminando hacia la cima. Parecen haber caído muertos en el piso, exactamente donde estaban parados.”

 

Además aseguró que el único evento comparable del que tenía memoria sucedió en 2005, en Snohetta, donde una avalancha mató a unos 280 renos.

 

La mayoría de los renos fallecidos serán utilizados para aumentar la muestra que realizan investigadores en Noruega para medir la prevalencia de un trastorno neurológico contagioso llamado caquexia crónica, el cual ataca el cerebro de los venados, renos, alces y caribús. Los resultados de la manada muerta por la tormenta pueden brindar respuestas cruciales para entender qué tanto se ha esparcido la enfermedad.


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