El VPH (virus del papiloma humano) es un virus de transmisión sexual y hay alrededor de 200 tipos de VPH. El subconjunto de tipos de VPH que infectan la región genital puede causar verrugas y cánceres mortales, como cáncer de cuello uterino y cáncer de pene, ano, vulva y garganta.

De acuerdo con el Doctor Humberto Pérez, Director General del Hospital de San José, esta enfermedad casi nunca se detecta ya que se confunde con picazón y ardor. Las personas con una patología más avanzada como el cáncer pueden notar sangrado, dolor y otros síntomas.

Evitar por completo el VPH puede ser difícil: ¡más del 80% de las personas sexualmente activas contraen al menos una infección genital por VPH en algún momento de sus vidas! Pero hay algunas cosas que puede hacer para reducir el riesgo:

  1. Vacunarse si es elegible para la vacuna o si su proveedor de atención médica piensa que podría beneficiarse de ella.
  2. Use condones.
  3. Hágase un examen para detectar cáncer de cuello uterino si es elegible. Además de identificar pre-cánceres.
  4. Consulte a su proveedor de atención médica si detecta verrugas genitales u otros signos de infección por el VPH.

Confianza y respeto, el camino al control de la enfermedad.

Según el Doctor Humberto Pérez, Director General del Hospital de San José, la mayoría de las personas que son sexualmente activas obtienen al menos un tipo de VPH genital en algún momento de sus vidas, ¡así que el VPH es muy común! La decisión de decirle a su pareja que usted tiene el VPH o una enfermedad causada por el VPH, ahora o en el pasado, es personal. Lo más importante es asegurarse de que estén siendo vacunados o examinados en busca de cáncer de cuello uterino si son elegibles.

De acuerdo con el doctor Pérez si bien la vacuna reduce significativamente el riesgo de cánceres relacionados con el VPH, las mujeres que se han sometido a la vacuna contra el VPH todavía necesitan someterse a una prueba de detección del cuello uterino: hable con su proveedor de atención médica sobre las políticas de detección en su área.

Así mismo, destacó que los condones reducen parcialmente el riesgo de infección porque cubren (protegen) solo parcialmente la piel del tracto genital. Cuanto más constante sea el uso de condones, mayor será la cantidad de protección. El uso del condón el 100% del tiempo reduce el riesgo de propagación del VPH en aproximadamente un 70%. Un uso menos frecuente significa menos protección.

Por otro lado, el Director del Hospital de San José, destacó que solo una pequeña fracción de las personas que contraen el VPH desarrollan cáncer, por lo que tener VPH no significa que contraigas cáncer. Sin embargo, es importante reducir el riesgo vacunándose si es elegible o si su proveedor de atención médica cree que podría beneficiarse de ello, y hacerse un examen de detección de cáncer de cuello uterino.