Para quienes sufren de asma grave tareas simples como trotar, ir al supermercado o subir escaleras pueden convertirse en una lucha incansable por mantener el aliento. Se estima que en el mundo hay cerca de 339 millones de personas que viven con asma. De ellas, del 5% al 10% están diagnosticadas con asma grave. Sin embargo, la ciencia y la medicina han desarrollado soluciones innovadoras para esta población.

¿Qué es el asma grave y cómo afecta a los colombianos?

El asma es una enfermedad crónica que afecta los pulmones y estrecha las vías respiratorias, lo que dificulta el intercambio de oxígeno y puede generar dificultad respiratoria a quien la padece. En Colombia, el asma afecta al menos al 10% de la población .

Aun así, el sub-diagnóstico del asma en el país es del 69,9%, y aún mayor en personas de 64 o más años (79%). Esto significa que miles de personas que padecen la enfermedad no tienen un adecuado diagnóstico, ni reciben tratamiento óptimo para controlar los síntomas, lo que disminuye su calidad de vida.

Este trastorno se caracteriza por la dificultad para respirar, ataques de falta de aliento y sonidos silbantes durante la respiración, cuya gravedad y frecuencia pueden variar de persona a persona .

El asma grave afecta la posibilidad de realizar actividades físicas, lo que impacta al paciente en el ámbito social y emocional, e incluso en su salud mental , pues las personas con asma grave tienen dificultades para asistir a eventos sociales, tener relaciones sexuales, hacer deporte, entre otros.

De acuerdo con Juliana Beltran, alergóloga y gerente medica de asma en GSK, “el asma grave puede afectar tanto a quienes la padecen que suelen tener 5 veces más probabilidades de presentar episodios de crisis (conocidos como exacerbaciones) en relación con aquellos que sufren de asma leve/moderada. Esto significa que uno de los retos del control de este tipo de asma sea el manejo y mitigación de los episodios de crisis para proteger la vida del paciente, ya que un creciente número de exacerbaciones en el largo plazo puede aumentar daños a nivel pulmonar y mayor probabilidad de mortalidad en el tiempo».

Los tratamientos tradicionales pueden no ser suficientes para el control del asma grave.

La dificultad del control de esta enfermedad también está en que los inhaladores utilizados comúnmente para tratar otros tipos de asma suelen resultar insuficientes para los pacientes con asma grave. De acuerdo con varios estudios, las personas con esta enfermedad presentan episodios de crisis, aun utilizando dosis altas de medicamentos, lo que hace que el paciente siga recayendo en episodios de crisis aumentado su deterioro pulmonar.

No obstante, gracias al avance científico, la medicina de precisión ha desarrollado tratamientos para controlar los síntomas de la enfermedad y reducir los episodios de crisis, lo que se traduce en calidad de vida para quienes la padecen.

¿En qué consiste la innovación?

El asma grave está dividida en varios subtipos de acuerdo con las células involucradas en la enfermedad. Por ejemplo, las células eosinofílicas, un tipo de glóbulos blancos generados en la médula ósea y un importante actor de nuestro sistema inmune. Los pacientes con asma grave de tipo eosinofílico pueden tener un nivel alto de estas células, que generan inflamación en las vías respiratorias, lo que dificulta la respiración y aumenta el riesgo de padecer un ataque severo de asma.

Para este tipo de asma los médicos han utilizado en los últimos años los medicamentos biológicos, productos obtenidos a partir de organismos vivos, partes de estos o de sus tejidos, para modular las células eosinofílicas y reducir la inflamación de las vías respiratorias, lo que disminuye el riesgo de un ataque de asma grave.

De hecho, varios estudios han comprobado que los medicamentos biológicos reducen la severidad y la frecuencia de los episodios de crisis de asma, disminuyen la cantidad necesitada de esteroides sistémicos para controlar la enfermedad y mejoran la calidad de vida. La terapia para el asma es aditiva y con ella se busca optimizar el beneficio de varios medicamentos por diferentes vías de acción y de aplicación.

Mucho más que un alivio.

GSK es pionero en el desarrollo de medicamentos para el control de asma grave eosinofílica en el mundo y trae esta innovación al país. Como resultado de su investigación y avance científico, está trabajando en tratamientos que disminuyen las exacerbaciones en asma grave, alrededor de un 53%.

Teniendo en cuenta que, en relación con la población con asma en general, los pacientes con asma grave tienen tasas de morbilidad (el número de personas que enferman en una población y período determinados) más altas y corren más riesgo de mortalidad, los medicamentos biológicos pueden aumentar la calidad de vida de quienes padecen esta enfermedad y disminuyen los costos directos e indirectos para el sistema de salud.

Para iniciar un tratamiento con medicamentos biológicos es recomendable que este sea indicado por el médico especialista que está tratando al paciente, ya que es quien puede diagnosticar el tipo de asma que padece y definir el tratamiento más adecuado. Los medicamentos biológicos están considerados como tratamientos a largo plazo, por lo que un médico puede monitorear y definir el tipo de tratamiento que más beneficia a cada paciente. Hoy, gracias a este desarrollo científico, los pacientes con asma grave pueden disfrutar cada respiro y combatir la falta de aliento, con una vida mejor.