Poco después de que se confirmara la división del período Holoceno, especialistas cuestionaron la evidencia que justifica la existencia de tres nuevas eras.

La Comisión Internacional de Estratigrafía confirmó, en julio pasado, el reconocimiento de un nuevo período, el Meghalayano, que comenzó hace unos 4.200 años y continúa hasta la actualidad.

Su origen está en la división del Holoceno —cuyo inicio fue hace 11.700 años, tras la Era del Hielo— en tres periodos: el Groenlandiense, seguido por el Norgripiense y, finalmente, por el Meghalayano, que empezó con una gran sequía de 200 años y provocó migraciones masivas en las civilizaciones egipcia y griega, entre otras. Sin embargo, esta subdivisión y sus motivos fueron cuestionados.

El arqueólogo Guy Middleton fue quien manifestó un punto de vista distinto al de la Comisión Internacional de Estratigrafía, publicó Science. Según expresó, el “determinismo ambiental y climático” y su relación con la megasequía fallan en las explicaciones sobre cómo los “factores ambientales” influyeron en los “contextos culturales y sociopolíticos”.

“La evidencia actual, por lo tanto, arroja dudas sobre la utilidad del año 2200 a.C. como un comienzo significativo para una nueva era en términos humanos, ya sea que haya una megasequía o no”, señaló, a la vez que criticó “la idea de que el colapso de la sociedad” pueda reducirse “a una razón”, sin tener en cuenta los condicionamientos humanos. “Las cosas no son tan simples como que cambio climático es igual a colapso”, insistió.

La respuesta

Ante las críticas de Middleton, los defensores de la era Meghalayana no tardaron en contestar. “Es un texto totalmente engañoso que muestra una comprensión lamentable de los hechos”, afirmó Michael Walker, de la Universidad de Gales (Reino Unido), quien en 2012 encabezó el grupo de investigación sobre la subdivisión del Holoceno.

“No veo un solo reclamo correcto”, agregó Harvey Weiss, de la Universidad de Yale (EE.UU.), quien también participó de la investigación.

Este grupo de científicos, en tanto, también recibió una acusación: negar el período Antropoceno, marcado por la presencia del ser humano en el planeta.