Para el año 2050, el panorama mundial de cultivo de café y aguacate podría modificarse debido al cambio climático y sus impactos en la temperatura y la tierra necesarias para estos recursos, distinguió una investigación de la Universidad de Zúrich en Ciencias Aplicadas.

El estudio identificó que el café es más vulnerable al cambio climático y sufrirá impactos negativos en todas las regiones donde se cultiva, mientras que el aguacate tiene una mayor capacidad de resiliencia ante las modificaciones ambientales.

Estos cultivos tienen un impacto socioeconómico importante en varios sistemas agrícolas alrededor del globo, reconocieron los estudiosos del Instituto de Ciencias en Recursos Naturales del recinto académico europeo, además de tratarse de productos que requieren de una planeación de largo aliento.

Para elaborar sus conclusiones, publicadas en la revista científica Plos One, los expertos evaluaron factores climáticos como temporadas de sequía, temperaturas extremas, precipitaciones de lluvia bajas o altas, mínimos necesarios de temperatura, ph del suelo o texturas desfavorables, entre otros factores.

«La adaptación al cambio climático será necesaria en la mayoría de las principales regiones productoras», señalaron los especialistas.

Entre los ajustes necesarios pueden figurar el manejo de opciones de ubicación, la búsqueda de variedades de plantación mejor adaptadas a altas temperaturas, el cambio de especies de café para algunas regiones, junto a otros factores.

«Nuevas locaciones de producción en altitudes y latitudes más altas podría crear nuevas oportunidades de mercado», consideraron.

La producción global de café concentra un 64% de sus resultados en Brasil, Vietnam, Indonesia y Colombia, según datos de Naciones Unidas citadas en el estudio, mientras que México, República Dominicana, Perú e Indonesia concentran el 58% de la producción mundial de aguacate.

Para 2050 estos cuatro países experimentarán transformaciones en su capacidad de cultivar el ingrediente principal del guacamole, señala el estudio.

En cuanto al café, su sustentabilidad decrecerá de manera significativa para 2050, según los investigadores de Zúrich, debido a los impactos del cambio climático.
«El café es descrito como un cultivo altamente sensible al cambio climático», apunta el estudio.

Las áreas que experimentarán una mayor reducción en su capacidad de cultivar café de manera sustentable serán las ubicadas en altitudes y latitudes bajas, agrega, con un posible decrecimiento de hasta el 50%.

De esta reducción, que golpearía a Brasil, Vietnam, Indonesia y Colombia, podrían resultar beneficiados el este de África, Asia y Sudamérica, identificó el recinto académico suizo.