Así como marzo se ha convertido en el mes de la mujer, junio se ha consolidado como el mes del orgullo gay en conmemoración a los disturbios ocurridos en Stonewall en 1969, evento que marcó el inicio de la lucha por los derechos LGBTQI+.

Junio es conocido por ser el ‘Mes del Orgullo Gay’, porque se conmemora la noche del 28 de junio de 1969 donde la policía de Nueva York lanzó una redada contra el pub Stonewall, situado en Greenwich Village. El colectivo gay que ahí se reunía plantó cara a la autoridad y se rebeló.

En los días subsecuentes a la redada, hubo encuentros entre la autoridad y el colectivo gay que, de acuerdo a David Carter, escritor de Stonewall: The Riots that Sparked the Gay Revolution, terminaron en detenciones. Dichos enfrentamientos dieron pie al movimiento de liberación homosexual en Estados Unidos que pugnó contra un sistema social, policial y legal que los marginaba y desfavorecía.

Un año más tarde, en 1970, se realizó una marcha multitudinaria en el barrio Greenwich Village para rememorar los hechos. Estas manifestaciones se fueron replicando en otras ciudades tanto de Estados Unidos como del mundo hasta convertirse en una gran tradición de la lucha de los derechos de las personas LGBTQI+.

¿Qué países latinoamericanos celebran el mes del orgullo gay?

En México, la primera marcha para defender los derechos de las personas LGBTQI+ se suscitó en 1978, en el marco de otros eventos políticos. En julio de ese año, el Frente Homosexual de Acción Revolucionaria (FHAR) salió a las calles para manifestar su descontento y se convirtió en la primera agrupación gay del país.

“Nuestra opresión se inscribe en el contexto de la explotación y la represión capitalista patriarcal y que sólo un cambio revolucionario integral es capaz de derribar las estructuras de dominio y explotación del sistema contra los trabajadores, las mujeres, los jóvenes, los homosexuales y lesbianas y las demás minorías marginadas por cuestiones de raza”, explicó la organización en su comunicado de disolución.

Aquella primera marcha sentó las bases para que hoy en día, la marcha del orgullo gay de la Ciudad de México sea una de las más importantes a nivel mundial. Debido a la pandemia por COVID-19, por segundo año consecutivo la lucha por los derechos de las personas LGBTQI+ se realizará de manera virtual, con una marcha en línea.

Por su parte, Costa Rica también se ha consolidado como un bastión en la lucha por los derechos de las personas LGBTQI+. El año pasado, la nación tica se convirtió en el primer país de Centroamérica en permitir el matrimonio igualitario.

En 2019, las calles de San José, capital de Costa Rica, se llenaron con cerca de 350.000 personas que defendieron al unísono el lema de “Love is love” al tiempo que marchaban sobre el Paseo Colón defendiendo los derechos de las personas LGBTQI+.

“Eso es lo que nos convoca, el amor”, señaló Carlos Alvarado, presidente de Costa Rica, quien asistió en aquella ocasión a la Marcha del Orgullo Gay en la capital tica. “Yo creo que, cuando el amor […] nos guía, no hay forma de perdernos”.

En tanto, otra de las urbes latinoamericanas que enarbola con orgullo su lucha por los derechos de la comunidad LGBTQI+ es São Paulo, ciudad que alberga una de las Marchas del Orgullo más concurridas del continente.

En 2019, uno de los desfiles del Orgullo LGBT más grande del mundo congregó a más de 3.000.000 de personas quienes llenaron de colores las calles de la capital económica de Brasil. La celebración por los derechos de las personas LGBTQI+ ocurrió en el marco del primer año como presidente de la nación de Jair Bolsonaro, quien acumula una larga lista de declaraciones homófobas, machistas, racistas y xenófobas.

Argentina y Chile son otras de las naciones latinoamericanas que pugnan por los derechos de las personas LGBTQI+. La Marcha del Orgullo de Buenos Aires es la segunda más grande de Hispanoamérica, sólo por detrás de la celebrada en la Ciudad de México.

En tanto, en Chile se celebra la Marcha por la Diversidad Sexual de manera simultánea en las tres ciudades más importantes de la nación: Santiago, Concepción y Valparaíso.

Se espera que este año, pese a que la pandemia por COVID-19 impedirá que la ciudadanía se congregue como tradicionalmente lo hace para pugnar por los derechos de las personas LGBTQI+, la lucha continúe de manera virtual.