El Canal Shinnecock, en la Bahía Hampton, New York, fue la escena de una exhibición horrible con un fuerte olor ayer. Cuando por la mañana, quienes iban a sus escuelas y trabajos descubrieron el canal atiborrado de miles de peces lacha muertos.

Según los expertos que hablaron con CBS2, las lachas – peces de tonalidad dorada de aproximadamente 40 cm miembros de la familia de los arenques que se mueven en grandes bancos – probablemente fueron perseguidos hasta el canal por un cardumen de su mayor predador: la anchoa. Es probable que al intentar escapar los peces se quedaran atrapados en el canal una vez que fue cerrado durante la noche.

“Y con el gran número de peces atrapados, el oxigeno es absorbido del agua, por lo que terminaron sofocándose,” explica el experto marino Chris Paparo a News12.

Con sólo 1.6 kilómetros de largo, el Canal de Shinnecock conecta al norte la Gran Bahía Peconica con la Bahía de Shinnecock y al sur con el océano Atlántico.

Cuando el canal fue reabierto, pocas lachas vivas consiguieron salir con vida, mientras que las que murieron fueron sacadas por la corriente marina.