Muchas mujeres se están casando entre ellas en Tanzania (pero no porque sean lesbianas)

383

Los matrimonios entre mujeres en Tanzania son cada vez más habituales. Mugosi Maningo se casó con Anastasia Juma en junio de 2015 y, desde entonces, no han tenido ninguna discusión. “Las dos tenemos un carácter tranquilo y dividimos todo a partes iguales”, declara a Marie Claire esta mujer de 49 años, sin hijos y viuda que se casó con esta otra mujer de 27 en Nyamongo, el norte de Tanzania.

Esta práctica conocida como “nyumba ntobhu” – “mujer se casa con mujer” – es cada vez más común en el país africano a pesar de que no se ajusta a la concepción occidental que tenemos del matrimonio entre personas del mismo sexo: estas mujeres se identifican como heterosexuales. Entonces, ¿por qué se casan entre ellas? La razón es bastante peliaguda: el propósito principal de esta unión matrimonial es “permitir a las viudas mantener su propiedad”, según explicó la reportera local Dinna Maningo a Marie Claire.

La tribu Kurya, con miembros repartidos por toda Tanzania, implantó este derecho tribal hace cientos de años con el fin de proteger a las mujeres de la pérdida de sus propiedades si sus maridos mueren o les abandonan, porque otra ley de la tribu estipula que solo los hombres pueden ser herederos. Las mujeres, por lo tanto, buscan a una esposa más joven que ya tenga hijos o que pueda tener relaciones sexuales con una pareja masculina paraconcebir un heredero varón para ambas esposas.

Anastasia Juma, por ejemplo, criaba a sus tres hijos pequeños ella sola antes de casarse con Maningo, ya que se vio obligada a escapar con su hijo de su primer marido por malos tratos. Más tarde tendría otros dos hijos con dos hombres diferentes. Los dos la abandonaron. Ahora, Juma y Maningo viven en la tierra que esta última heredó de su difunto marido, que la abandonó cuando aún estaba vivo después de descubrir que esta no se podía quedar embarazada.

“Las mujeres se han dado cuenta de que estos acuerdos les otorgan más poder y libertad”, asegura la reportera entrevistada por Marie Claire. “Esta posibilidad combina todas las ventajas de tener un hogar estable con la capacidad de elegir sus propios compañeros sexuales masculinos”.

Si bien se entiende que estas mujeres casadas lo hacen todo juntas, incluyendo dormir en la misma cama, los tanzanos insisten en que esta relación no tiene nada que ver con el lesbianismo y no hay nada homoerótico ni homosexual en ello. A este respecto, advierten que el aumento de los matrimonios del mismo sexo entre mujeres coincide con un incremento en la homofobia dentro del país, apunta MIC.

“El “nyumba ntobhu” no lleva implícita ninguna una relación sexual”, escribió el escritor y activista LGTB June Thomas en Slate en 2013, “aunque yo no lo descartaría: hay poca libertad para que las mujeres en las pequeñas comunidades tradicionales sean completamente honestas con los extraños y periodistas”.

Al parecer, este tipo de relaciones son muy populares en Tanzania, ya que reduce las prácticas misóginas, como la mutilación genital femenina, el abuso o el matrimonio infantil, argumenta Abigail Howarth, periodista de Marie Claire.

“Este sistema irá perdiendo su fuerza si los hombres se alejan de la violencia y comienzan a tratar bien a sus esposas”, agrega la publicación tanzana Citizen. Esta práctica, además, permite a las mujeres ser libres, sin la preocupación de tener que encontrar un marido y ser estigmatizadas por la sociedad en el caso de no hacerlo.

“Nadie nos puede tocar”, dijo Mugosi Isombe, una mujer de 50 años de edad. “Si algún hombre tratara de robarnos nuestra propiedad o hacernos daño sería castigado por los ancianos de la tribu. Todo el poder nos pertenece”. La esposa de Isombe, Paulina Mukosa, se negó a casarse con todos los pretendientes que le presentaron antes de la propuesta de Isombe. “Me gustaba que casarme con una mujer me diera más control sobre mi propio cuerpo y toda mi vida”, aseveró Mukosa.


Permitida su reproducción total o parcial citando la fuente